En Granada, y concretamente en Salar, hay una puerta mágica que comunica nuestro bullicioso siglo tecnológico con el silencio secular de la Hispania Romana. Para traspasar esa frontera y emprender un viaje por el tiempo no hacen falta trastos prodigiosos ni bebedizos alucinantes: basta con cruzar el umbral de las excavaciones transformadas en museo de la Villa del Salar, un ejemplo de arquitectura doméstica extraordinariamente conservado y cuyas futuras excavaciones prometen muchas sorpresas.

Dos pasos más y ya estaremos en una hermosa y aristocrática casa de campo romana, seguramente propiedad de un acaudalado comerciante o de un cargo público, con unos extraordinarios mosaicos y ricos materiales. Salar está situada cerca de la autovía A-92, lo que facilita la visita. A la vista de la expectación suscitada, los cuidadores han preparado un programa de arqueología en vivo con tres alternativas:

Visita guiada al Centro de Interpretación y villa: Recorrido de dos horas y media con un técnico de turístico por la villa del Salar y visita al centro de interpretación donde se atesoran las piezas más importantes, entre ellas las tres esculturas que resumen el carácter mágico de la casa: la Venus Púdica Capitolina, la Ninfa Púdica y la Ninfa Venera.

Excursión semiprivada: Con salida en Granada, los amantes de la Historia Antigua se desplazan en grupos de un máximo de quince personas en autobús a Salar y hacen el recorrido por el pueblo, el yacimiento y el Centro de Interpretación para conocer cómo la historia de la casa romana crece conforme avanzan las prospecciones.

Visita privada a la Villa: El recorrido divulgativo, que se puede hacer en tres idiomas, incluye también una interpretación complementaria gracias a una maqueta en tres dimensiones que ayuda a comprender todo el esplendor del monumento.

Puedes ampliar esta información en este enlace.

Contenido facilitado por turgranada.es

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