Un espacio cinematográfico a la vez que escultórico que vuelve plástica la ficción de la película de Ingmar Bergman, «Como un espejo» (1961). Así define el artista granadino Joaquín Casanova su exposición de idéntico nombre al film del director alemán, que acoge desde hoy y hasta el próximo 24 de abril la Sala Ático del palacio de los Condes de Gabia de la Diputación de Granada.
La muestra, que pretende «separar, distanciar, producir una diferencia y provocar el despertar de la memoria», según el artista, refuerza a este espacio cultural decano en su «apoyo a la creación incipiente», ha explicado la diputada de Cultura, María Asunción Pérez Cotarelo, para quien la institución vuelve a demostrar su «firma compromiso por el arte emergente y los jóvenes artistas de la provincia, a quienes se les da la oportunidad de mostrar públicamente su trabajo individual».
«Como un espejo» es una propuesta de videoinstalación compuesta por cinco piezas que se relacionan entre sí y que «crean una fuerte sensación de aislamiento e introspección individual, al tiempo que traspasan los marcos tradicionales de la imagen con el objetivo primordial de la revisión renovada de las cosas cotidianas y la investigación de los trasfondos tanto físicos como psíquicos», explica Casanova.
La pieza central de la exposición es el vídeo titulado «Resquicio»: una intervención en el espacio y sobre la que articulan el resto de las piezas expuestas en la sala. Se emplea material encontrado que luego modifica el autor en un «ready made» fílmico según la tradición de Duchamp. El video se proyecta al fondo de una pared al final de una escalera completamente cubierta de sal, entendiendo este elemento como «símbolo de perpetuidad y de pureza y, por tanto, como la materia que reproduce esta realidad, que fosiliza y que se hace presente en la construcción circular de todas las piezas», añade Casanova.
Dirigiéndose a las escaleras de sal, una cadena de tortugas fósiles también realizadas en sal y parafina de color blanca. Esta pieza escultórica con el título La visión, viene a constituir el reverso preciso, la inversión especular del Dios-araña que aparece en la película de Bergman.
La videoinstalación, con la que Joaquín «investiga como el espacio puede experimentarse a nivel visceral, de modo que el espectador no sea alguien pasivo, sino activo», se completa en el centro de la sala con una bañera llena de sal de donde emerge un busto y en la pared, como si de un espejo se tratase, un vídeo performance donde aparece el propio autor saliendo de una bañera llena de agua.
Joaquín Casanova
Artista y director de escena. Nace en Granada en 1976. Su obra atraviesa diversas disciplinas: instalación, vídeo, performance, pintura y escultura. Disciplinas que fusiona en diferentes proyectos artísticos para museos de arte contemporáneo, espacios alternativos y proyectos dentro del mundo de las artes escénicas.
Uno de los objetivos primordiales en la obra de Joaquín Casnova es la revisión y la investigación de los trasfondos tanto físicos como psíquicos de lo cotidiano. En algunas de sus videoinstalaciones se emplea material encontrado que luego se modifica en un ready made fílmico según la tradición de Duchamp. Mediante repeticiones, cámara lenta y ampliaciones, distancia el material audiovisual y dirige la atención hacia las construcciones temporales y la capacidad para recordar en un contexto físico de la visión.
La realidad y la ficción se conjugan en sus obras constituyendo un surrealismo peculiar.
Detrás de cada obra se suponen imágenes de lo desconocido y metáforas para la vida.
Durante los últimos años, Casanova busca en sus obras maniobras para la percepción, tanto en su obra como artista plástico, como en su faceta de director de escena. Combinando objetos de videoarte y modificando el espacio expositivo, surgiendo asi, espacios creados por la tensión entre el objeto y el espectador.Información facilitada por Diputación de Granada

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