GRANADA, 16 (EUROPA PRESS)
El Juzgado de lo Penal 2 de Granada ha condenado a dos años y medio de prisión a Rafael H.G., de 29 años, como responsable del accidente de tráfico que se produjo el pasado 3 de julio de 2008 en la carretera A-4004, en Huétor Santillán (Granada), que costó la vida a tres jóvenes de 15, 17 y 21 años, que viajaban en su mismo vehículo.
La titular del juzgado le considera autor de un delito contra la seguridad del tráfico en concurso con otros tres delitos de homicidio imprudente, y le priva además del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante tres años y medio, han informado a Europa Press fuentes del caso.
En la sentencia se considera probado que el procesado circulaba a más de 120 kilómetros por la vía cuando la velocidad estaba limitada a 40, a pesar de que hacía tan sólo 20 días que tenía el carnet de conducir, una suma de circunstancias que provocaron que perdiera el control del coche y chocara contra un camión de la basura que se encontraba en el arcén de la carretera, bien estacionado. Como consecuencia del accidente, murieron los tres acompañantes del conductor, que también sufrió heridas de gravedad.
De hecho, durante el juicio que se celebró el pasado 31 de enero, el procesado, que sufre una discapacidad del 59 por ciento a raíz del suceso, aseguró no recordar nada de lo ocurrido, y que actualmente no tiene más que memoria reciente.
Aquel día, según declararon los testigos en la vista oral, el procesado recogió a los que eran sus tres amigos con la intención de trasladarse al cercano municipio de Beas para participar en un torneo de futbolín. En la carretera que une Huétor Santillán y Beas, según se señala en el fallo, Rafael H.G. puso su coche a una velocidad de 123 kilómetros por hora, superando con creces el límite de velocidad de la vía, de 40, y perdió el control tras cruzar una curva, chocando con el camión de la basura a la altura del kilómetro 3.800.
Tanto la Fiscalía como la acusación particular consideraban que todo se debió a que el conductor del coche siniestrado, el ahora condenado, se «picó» en velocidad para competir en una carrera con unos amigos que conducían otros vehículos, un extremo que no ha considerado probado la magistrada, que por ello ha impuesto la pena mínima en estos casos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí