Actualmente la población de Loja que vive en alguno de los 17 de núcleos rurales y barriadas que componen el término municipal supera los 4.500 ciudadanos. Una cifra que representa prácticamente una quinta parte de la población total del municipio, ya muy superior a los 22.000 vecinos y que en los diez últimos años lejos de bajar ha aumentado en más de un 10%. En todo ello, es decir, en conseguir que la ciudadanía no abandone el medio rural y que, además, sean muchos los que opten por trasladar su hogar a las localidades situadas en pleno campo ha sido fundamental la red de nuevos equipamientos, infraestructuras de agua, alumbrados y espacios públicos modernos con que el Ayuntamiento ha ido dotando los núcleos rurales lojeños durante este tiempo. Así lo entiende el alcalde, Miguel Castellano, que asegura que «la gente quiere calidad de vida y servicios y los núcleos urbanos poseen consultorios, colegios, plazas y calles modernas, edificios de usos múltiples, pistas deportivas y en muchos casos incluso telecentros y puntos de atención social y administrativa».
Como explica el primer edil, las inversiones que se realizan en estos espacios superan con creces el millón de euros al año. Y es que, por ejemplo, en los últimos doce meses sólo el PFEA, el plan de Fomento del Empleo Agrario (antiguo PER) está invirtiendo en el medio rural más de 600.000 euros. Si a ello le sumamos las inversiones ejecutadas con el Programa de Transición al Empleo de la Junta de Andalucía, el Proteja, el Plan de Estímulo Económico del Gobierno de España y otros planes habituales para las localidades diseminadas, como el Plan de Obras y Servicios de Diputación, es fácil aproximarse a cifras de inversión bastante importantes.
En lo que va de año, el medio rural lojeño ha estrenado mejoras como la carretera que une con la autovía a Fuente Camacho, el segundo anejo lojeño más poblado, los acerados en los accesos a Riofrío o la estructura de lo que será en breve el edificio de usos múltiples de Venta del Rayo, un núcleo de los que más ha crecido gracias las promociones de VPO ejecutadas en los últimos años. Pero a ellas hay que sumar muchas más. Así el último Plan E ha destinado dinero a obras como el bombeo hasta la estación depuradora de Venta de Santa Bárbara (95.000 euros) o la mejora de alumbrados en Ventorros de San José y Santa Bárbara, Riofrío y Ventorros de La Laguna mientras que el Proteja ha invertido para crear una plaza elevada en Ventorros de Balerma o la estructura del mencionado edificio multiusos de Venta del Rayo.
Pero sin duda uno de los planes más presentes en la modernización de las pedanías lojeñas es el PFEA, como ha explicado el concejal de Obras y Servicios Municipales, Manuel Ruiz. «A ellas va la mayor proporción de presupuesto que cada año invierte este plan de empleo, y muestra de ello son los proyectos acometidos en los anejos de Ventorros de Balerma y de la Laguna, Fuente Camacho, Venta de Santa Bárbara, Cuesta Blanca, Ventorros de San José, Cuesta la Palma, Riofrío, La Fábrica, Las Rozuelas, y Dehesa de los Montes, donde se harán diversas actuaciones de mejora de vías públicas y adecuación de espacios o edificios, como el de Venta del Rayo, en el que también actúa el Proteja».Por presupuestos, el núcleo rural donde más invierte el PFEA es Ventorros de San José, que con 143.000 euros verá acondicionado el entorno del nuevo pabellón de deportes y actualizará la pintura del colegio. Le siguen Fuente Camacho, con 81.525 euros para mejora de caminos y calles como Camino del trabuco o el Cerro de la Mina, Riofrío con casi 67.000 euros para sus nuevos acerados en las zonas más transitadas de la localidad y La Palma, donde se construye una nueva plaza.
Información facilitada por Ayuntamiento de Loja

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