GRANADA, 6 (EUROPA PRESS)
La Fiscalía de Granada ha solicitado penas que suman más de 40 años de prisión para los ocho miembros de un clan familiar dedicado presuntamente a la venta y el tráfico de drogas desde varios domicilios de Granada, Padul y Dúrcal.
Según consta en el escrito de acusación provisional del Ministerio Público, al que ha tenido acceso Europa Press, según las investigaciones de la Guardia Civil, al menos desde el mes de julio de 2007 se venían vendiendo drogas, concretamente cocaína y hachís, desde un cortijo de Padul, domicilio de una de las imputadas y de sus dos hijos, y desde otra vivienda de la misma localidad, domicilio de la hermana de los anteriores.
Del conjunto de las escuchas telefónicas practicadas, se llegó a concretar que en las localidades de Dúrcal y Padul diversos componentes de la misma familia, «perfectamente comunicados entre sí», prestándose ayuda mutua y con reparto de papeles, «realizaban tareas de distribución y venta de pequeñas pero numerosas dosis de cocaína y hachís a los vecinos de la comarca».
De la adquisición de la sustancia para su posterior distribución entre sus hermanos, pagos a los proveedores, y mediación entre los mismos y el clan familiar se encargaba fundamentalmente M.G.P, que solía adquirir las sustancias de J.F.H., apodado como «El Mono» o «Papuchi», bien en su domicilio de Granada, o bien desplazándose éste a Padul. En ocasiones, M.G.P., según el fiscal, vendía directamente cocaína desde su casa, en Padul.
La droga que adquiría M.G.P. la entregaba para su distribución a terceros, a sus cuatro hermanos, y a su madre, independientemente de que algunos de ellos adquirían también la droga por sus propios medios.
Así las cosas, la Guardia Civil desplegó la llamada «Operación Parejo» el pasado 15 de febrero de 2008, que culminó con la detención de J.F.H. y su esposa, P.M.M., en Padul. Al ser ambos registrados, se encontró en el bolsillo de la camisa del hombre un envoltorio con 1,89 gramos de cocaína, mientras que la mujer tenía también oculto en el sujetador otro envoltorio con 49,81 gramos de la misma sustancia. En el momento en que la agente que la registraba intentó coger el envoltorio, la acusada la arrojó y la hizo caer al suelo. Al intentarla sujetarla de nuevo, ésta le dio un bocado en la mano y un empujón, hasta que finalmente pudo ser reducida.
La noche de ese mismo día se praticaron entradas y registros en las viviendas de los miembros de la familia G.P., en los que se encontraron diversas cantidades de hachís, cocaína, básculas de precisión, cantidades elevadas de dinero, y una pistola y una carabina para la que su supuesto propietario no tenía licencia.
Por todo lo anterior, la Fiscalía atribuye a los ocho imputados delitos contra la salud pública, atentado y lesiones –en el caso de la mujer P.M.M.–, y un delito de tenencia ilícita de armas, por los que se enfrentan a penas que oscilan entre los dos años de prisión y los ocho, en este último caso por contemplar en dos de ellos la circunstancia agravante de reincidencia. Los ocho procesados serán llevados a juicio el próximo 9 de febrero en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Granada.

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