Después de un año desde que se firmara el Pacto de los Alcaldes para luchas contra el cambio climático, el Ayuntamiento de Loja, que también se sumo a esta iniciativa de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias, presentaba hoy el plan de acción que el municipio podrá en marcha para, en los próximos veinte años, reducir en un 53% las emisiones de CO2 que se producen en la ciudad. Según ha explicado el concejal de Medio Ambiente,Pedro Lanzas, «el compromiso básico es bajar en un 20% pero nosotros vamos más allá y queremos contribuir en todo lo que sea posible», aseguró el edil. Estos meses se ha elaborado un diagnóstico de la situación de partida y, entre los datos más relevantes se halla lo que se denomina «la huella de carbono» o, lo que es lo mismo, la cantidad de CO2 que Loja emite a la atmósfera. Actualmente la cantidad anual se sitúa en 120.789 toneladas al año y el objetivo es que la ciudad esté en varios años en las 63.869 toneladas/año.
Como explicó Lanzas, de estas emisiones, el 44% provienen del sector transporte. El sector combustibles fósiles, aunque en un porcentaje bastante inferior, es el siguiente en importancia en cuanto a emisiones producidas, con un 18% respecto al total. A continuación, se encuentran las emisiones producidas por el consumo eléctrico en edificios residenciales, con un 13%.
«Por eso, lo que ponemos sobre la mesa con este plan de acción es comprometernos, mediante una serie de medidas, de en torno a 20, conseguir el objetivo marcado» indicó Lanzas, que destacaba asimismo algunas de las medidas planteadas para reducir emisiones, como cambiar los vehículos municipales de combustibles fósiles por eléctricos, sustituir las calderas de gasoil de los edificios públicos por otras de biomasa o gas natural, instalar alumbrados eficientes en la totalidad del municipio, iniciar campañas de sensibilización para que también los particulares usen este tipo de herramientas eficientes en su vida cotidiana y, como no, implicar también a las empresas para que hagan lo mismo. «No obstante, en todo esto la participación ciudadana es vital y la concienciación de cómo debemos frenar el efecto invernadero entre todos es fundamental», dijo Lanzas.
Por su parte, el alcalde, Miguel Castellano, destacó algunas de las medidas adoptadas por el Ayuntamiento lojeño para que ello sea posible, «muchas de ellas -dijo- ya en marcha como los huertos sociales o la creación de espacios verdes que hagan de sumidero de este CO2 que hemos de eliminar». Entre las acciones a poner en marcha se hallan cuestiones como la instalación de huertos solares en cubiertas de edificios municipales -en plena tramitación-, la promoción de arquitectura bioclimática en edificios de nueva construcción, la instalación de farolas solares en localidades anejas, polígonos industriales y urbanizaciones de nueva construcción, el cambio de luminarias de vapor de mercurio de 125 w por lámparas de vapor de sodio de baja presión de 100w -al que también ya se está realizando desde hace tiempo-, la realización del Plan de Movilidad Urbana Sostenible del Municipio, la realización de ordenanza solar y otra sobre alumbrado público o la recuperación de la cubierta vegetal en montes públicos en 2.000 hectáreas. «Loja ya lleva años comprometida con el Medio Ambiente: tenemos un área municipal desde hace años, estamos en la Agenda Local 21 también desde sus inicios, hemos sido pioneros en muchas iniciativas de concienciación y, por tanto, nuestra ciudad lleva tiempo firmemente comprometido con el ahorro energético, con el uso racional de recursos como el agua» recordaba el primer edil.
Información facilitada por Ayuntamiento de Loja

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