GRANADA, 24 (EUROPA PRESS)
La profesora de religión del IES de Zújar que manifestó sentirse «acosada» después de que tuviera que retirar una cruz y un icono oriental de la Virgen María del Departamento de Ciencias Sociales y Religión que comparte con otros docentes en este centro, tendrá que explicar ante la Inspección educativa «cuáles son las circunstancias» por las que se considera acosada.
Así lo ha explicado en declaraciones a Europa Press la delegada provincial de Educación en Granada, Ana Gámez, quien aseguró que este procedimiento es «exactamente el mismo» que el que se pone en marcha cuando cualquier otro profesor, de la asignatura que sea, dice que se enfrenta a una situación de acoso escolar.
«Le hemos hecho saber, a través de la Inspección, que tiene que decir por qué se siente acosada y en qué circunstancias se siente acosada, al igual que cualquier otro profesor que se sienta así y que no ejerza su trabajo en condiciones de normalidad», precisa la delegada.
Esta misma mañana, por tanto, los servicios de la Inspección educativa han acudido al instituto para presentarle a la profesora los cauces que debe seguir para reflejar la queja y que «ponga en marcha los mecanismos existentes para ello».
Sobre la polémica surgida a partir de la retirada de estos símbolos religiosos, Gámez ha querido aclarar que hay «dos partes en este conflicto» a las que Educación ha prestado atención por igual. Por un lado, se atendió la queja de dos profesores que compartían departamento con esta profesora y que manifestaron su disconformidad con la presencia de la cruz y la virgen y, por otro, se ha brindado apoyo a esta profesora como a cualquier profesor que afirme sentirse acosado.
Al respecto de la primera parte, la delegada ha recordado que los departamentos de los colegios e institutos son «espacios comunes» en los que no puede haber símbolos religiosos de ningún tipo. Por ello, Educación avaló la decisión del IES de Zújar, y concretamente de su Consejo Escolar –máximo órgano de representación–, de retirarlos. Sobre la situación de acoso manifestada por la profesora tras estos hechos, insiste Gámez, también se ha actuado conforme a lo establecido a la normativa con la intención de que la «normalidad» vuelva al centro cuanto antes.
LA DIÓCESIS DEFIENDE A LA PROFESORA
Por su parte, la diócesis de Guadix-Baza ha lamentado en un comunicado los hechos porque la profesora «lleva varios años trabajando en este instituto y en otros de Baza y Cúllar y nunca, hasta ahora, había tenido ningún tipo de problema, y menos con los compañeros del colegio».
En su defensa, ha argumentado que la profesora ha retirado los símbolos de la polémica y que estos «no estaban en lugares públicos, sino que ya estaban apartados en el Departamento, en el espacio que tiene la profesora de Religión». «Y han sido dos compañeros de ese departamento –aunque de otras materias–, recién llegados al centro, los que han denunciado la presencia de esos símbolos también allí», critica la diócesis.
Según el citado comunicado, la profesora «no quiere entrar en polémicas ni ofender a nadie pero manifiesta su dolor por esa actitud intolerante e intransigente hacia unas imágenes que forman parte, además, del material que puede utilizar en sus clases». De ahí, añade la diócesis, que los demás profesores de Religión de la zona de Baza hayan manifestado su apoyo a esta profesora y hayan calificado la situación «como un acto de intransigencia que atenta contra la libertad de expresión y que nos recuerda otras épocas que sería mejor olvidar».

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