La superficie protegida incorpora todo el arco de casas-cuevas que rodea la ciudad por el sur
SEVILLA, 24 (EUROPA PRESS)
El Consejo de Gobierno aprobó hoy la nueva delimitación del Conjunto Histórico de Guadix (Granada), con una superficie total de 161,21 hectáreas. La Junta refuerza así el régimen de protección cultural de la ciudad, vigente desde 1976, al establecer unos límites precisos ajustados al área urbana donde concurren sus principales valores históricos, monumentales, artísticos, etnológicos, ambientales y paisajísticos.
Con esta decisión se corrigen las indefiniciones de delimitación que presentaba el casco antiguo de Guadix como conjunto histórico-artístico. Además, la nueva superficie protegida incluirá el arco de casas-cuevas que rodea la ciudad por el sur.
El Conjunto Histórico de Guadix combina un importante patrimonio arquitectónico con los valores paisajísticos derivados de su ubicación en la depresión u «hoya» del mismo nombre y de la presencia de singulares hábitats cavernícolas.
La ciudad ha estado habitada desde la Prehistoria (mediados del II milenio a.C.), como demuestran las excavaciones arqueológicas en las calles de la Concepción, San Miguel y Ramón Gámez, que ponen de manifiesto la existencia de un asentamiento argárico, y en la ladera norte de la colina central, donde se ha localizado un yacimiento de la Edad del Bronce. También se ha documentado la ocupación íbera en intervenciones en las calles Palacio y de la Concepción, así como en el paseo de la Catedral y en solar del antiguo Cine Acci.
Su privilegiada localización en un cruce de caminos, su fértil vega y su riqueza minera propiciaron la fundación romana de la colonia Julia Gemella Acci. La estructura de este asentamiento, de planta hipodámica o calles en ángulo recto, perdura en la configuración medieval y moderna de la ciudad y aún hoy puede apreciarse. De época romana también se conservan diversas infraestructuras hidráulicas, termas y necrópolis, así como los restos de una posible puerta de muralla en la calle San Miguel.
Tras el periodo visigodo, en el que Guadix fue sede episcopal y alcanzó notable importancia económica y administrativa, la dominación musulmana dejó numerosos vestigios. Entre ellos destacan la alcazaba, las murallas y la típica concepción irregular de la trama urbana. La ocupación tras la conquista cristiana comprende dos ámbitos bien definidos que envuelven el núcleo romano-musulmán.
El primero abarca el casco antiguo del municipio, agrupado en torno a la Plaza Mayor, donde sobresalen como edificios singulares la Iglesia de Santa Ana, la Iglesia y Convento de San Francisco y los cenobios de San Agustín, Concepción y Santo Domingo, además de diversos palacios y casa nobles con huertas.
El segundo ámbito es el de las cuevas que rodean la ciudad, interconectadas a través de cañadas y veredas, hoy pavimentadas, y algunas arterias principales. Este hábitat, cuya expansión se prolongó hasta mediados del siglo XX, constituye un fenómeno urbanístico único y complejo. Su origen se remonta al siglo XVI y está relacionado con las convulsiones que provocó la expulsión de los moriscos en tiempos de Felipe II.
En cuanto a los valores paisajísticos, Guadix destaca por su ubicación en una depresión rodeada por los páramos del Sened y Marquesado de Zenete, las cumbres de Sierra Nevada y las vegas en torno al río Verde. La denominada «hoya» está formada por una sucesión de cerros arcillosos profundamente erosionados por efecto de las lluvias torrenciales y las amplias oscilaciones térmicas de la comarca.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí