GRANADA, 10 (EUROPA PRESS)
El maestro argentino Daniel Barenboim se pondrá hoy al frente de la orquesta Staatskapelle de Berlín para ofrecer el primero de los tres conciertos que tiene previsto celebrar en Granada en el marco del Festival Internacional de Música y Danza de Granada y que contará con piezas de Mendelssohn, Mahler y Beethoven.
Para la primera velada, el maestro se presentará ante el público de Granada en su doble faceta de solista y director de orquesta con un programa compuesto por la Staatskapelle de Berlín. Esta cita con la música sinfónica en mayúsculas tendrá lugar a las 22,30 horas en el Palacio de Carlos V y será retransmitida en directo por RNE-Radio Clásica y la Unión Europea de Radiodifusión.
El selecto programa arrancará con una obra muy poco interpretada de Felix Mendelssohn: la obertura de la música que escribió en 1839 para una representación de Ruy Blas de Víctor Hugo.
El argumento de la pieza teatral gira entorno a un turbio enredo entre amor y política, ambientado en la España de finales del siglo XVII, que entremezcla tonos de tragedia y comedia. Resulta curiosa la distancia expresiva que existía entre el compositor y la obra literaria –que Mendelssohn llegó a tildar incluso de «infame»– del autor francés y que llevó al músico a despachar el encargo en pocos días.
La siguiente propuesta de Barenboim para el concierto de mañana es el Adagio de la incompleta 10ª Sinfonía de Mahler, que se escuchará por primera vez en el Festival de Granada. Gustav Mahler murió en 1911 sin haber podido estrenar en vida sus dos últimas grandes creaciones: La canción de la tierra y la Novena sinfonía. Sin embargo, se trataba de partituras acabadas que han podido interpretarse sin mayores problemas. Más complicado es el caso de la Décima sinfonía comenzada en el verano de 1910 y de la que sólo han quedado dos movimientos considerados «ejecutables».
La pieza que se escuchará mañana en el Palacio de Carlos V será el Adagio, que se ha impuesto de hecho como una partitura autónoma capaz de dibujar un universo expresivo plenamente acabado.
Tras el descanso, el Festival tendrá el placer de recuperar al Barenboim pianista quien, además, interpretará una obra que ya ha quedado unida a su nombre de forma imperecedera. Se trata del Concierto número 3 en Do menor para piano y orquesta, op.37 de Beethoven.
El primer elemento llamativo de esta partitura es la elección de la tonalidad de Do menor, clave en el repertorio beethoveniano por estar ligada a obras de intenso dramatismo expresivo como la sonata Patética, la obertura Coriolano o la Quinta sinfonía.
La autonomía del solista y su enfrentamiento con la orquesta acrecientan este dramatismo al tiempo que dan vida a un conflicto de naturaleza casi filosófica, como si los dos protagonistas representaran una lucha entre principios superiores.
Una batalla musical de la que será el público del Carlos V el más rotundo vencedor en la primera de las tres veladas con Barenboim que el Festival ha reservado para clausurar su 58 edición.

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