Negó haber limpiado la sangre que había en suelo y cambiar de sitio algunos objetos de la casa
GRANADA, 7 (EUROPA PRESS)
La mujer acusada de apuñalar mortalmente a su pareja declaró hoy ante el jurado popular que la juzga que el cuchillo se lo clavó la propia víctima cuando ella lo tenía en la mano para fregarlo, después de que decidiera irse a recoger la cocina para evitar que él siguiera agrediéndola a raíz de una discusión que se originó entre ambos.
En la segunda sesión del juicio, que se celebró en la Sección Primera de la Audiencia de Granada, la acusada explicó que había sufrido agresiones de su pareja –con la que mantenía una relación estable desde hace unos seis años– en numerosas ocasiones, siendo la primera vez cuando ella se encontraba embarazada de seis meses de la hija que ambos tenían en común.
Dijo que también la intentó violar más de una vez, aunque nunca lo denunció porque «le quería y él le pedía perdón» tras los hechos, situación de la que estaban al corriente algunos de sus hermanos, que tampoco presentaron denuncia al efecto, tal y como explicó ante los miembros del jurado.
Respecto al día en que se produjo el supuesto apuñalamiento –el pasado 19 de junio de 2004–relató que su pareja se encontraba sobre las 15,45 horas de la tarde tomando cervezas con unos amigos y que ella le llamó al móvil en varias ocasiones para que fuera a casa a comer.
Precisó que fue tras la última llamada telefónica cuando la víctima acudió al domicilio, adonde llegó ebrio e insultándola por la insistencia de que fuera a casa, tras lo que le propinó –dijo– dos bofetadas y la tiró contra el sofá.
La acusada aseguró que en ese momento trató de llamar con su teléfono móvil a la policía, aunque su pareja se lo impidió. Añadió que en un momento de la discusión la víctima trató de violarla y le rompió el camisón, aunque se «defendió» y pudo evitar la agresión sexual, tras lo que se vistió y decidió irse a la cocina a fregar para «que él viera que no se iba a ir de la casa y se tranquilizara».
Explicó que cogió una sartén para echarle agua y posteriormente el citado cuchillo de cocina para lavarlo, momento en que la víctima –que según dijo se encontraba junto a ella en ese momento– la giró hacia él y le dijo cogiendo el arma blanca con su mano «con esto te mato o me mato yo».
La acusada dijo que en ese momento soltó el cuchillo y que fue la víctima quien le dijo que se «había pinchado con él» y se levantó la camisa para enseñarle la herida, puesto que ella no se había dado cuenta. «Me dijo que no me preocupara y llamara a la ambulancia», aseguró la mujer, para la que el Ministerio Fiscal pide ocho años de prisión y la acusación particular trece.
El Fiscal, que centró gran parte de sus preguntas en la posición en que se encontraban víctima y acusada en el momento de los hechos y en el escenario de la agresión, pidió que se uniera al acta del juicio la declaración que la mujer efectuó en su día ante el juez instructor, al considerar que existen contradicciones en la forma en que ha narrado los hechos, de modo que quedará al criterio de los miembros del jurado determinar si la mujer ha dicho la verdad en la vista oral.
«NO SE MOVIÓ DE SU LADO»
Aunque ella ha reconocido que limpió el cuchillo tras la supuesta agresión, negó haber cambiado nada de sitio después de que se produjera el suceso, así como aseguró que no usó la fregona para limpiar la sangre que se derramaba de la herida de la víctima, puesto que «no se movió de su lado» mientras estuvo tumbado en el suelo del pasillo de la casa hasta la llegada de los agentes y la ambulancia.
Respectó a esto último la acusada declaró, a preguntas de la defensa, que en la ambulancia tardó en llegar unos 40 minutos, personándose antes en el lugar la policía, que se negó a que los familiares reunidos en la casa trasladaran al herido en un coche particular hasta el hospital.
En la vista oral declararon en calidad de testigos algunos de los agentes que intervinieron en el suceso y elaboraron el correspondiente atestado y el fiscal solicitó la lectura de la declaración que uno de ellos hizo en su día ante el juez instructor y que hoy no pudo acudir al juicio por estar destinado a África.
El agente dijo que al entrar en la vivienda encontró a la acusada junto al cuerpo de la víctima, aunque mostró su extrañeza al ver que en el suelo de la cocina no había sangre y en el pasillo había «poca», mientras que en el rellano de la escalera –donde la acusada salió a pedir ayuda tras el suceso– había pisadas de sangre correspondientes a una suela de zapato.
Este policía añadió que la ambulancia tardó en llegar entre 30 y 35 minutos, mientras que otros agentes dijeron que algunos de los muebles del salón habían sido movidos y no estaban como aparecen en las fotografías que hizo la Policía Judicial y que fueron mostradas hoy a los miembros del jurado.
El Fiscal consideró en su escrito de acusación que en un momento entre la agresión y la llegada de la Policía persona o personas del entorno de la acusada colocaron en el salón un biberón lleno de una sustancia viscosa de textura similar al yogur con la base rota a fin de «enmascarar la forma en que se había producido la agresión».
Está previsto que el juicio continúe mañana en la Audiencia de Granada.

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