GRANADA, 25 (EUROPA PRESS)
El hombre acusado de intentar matar a martillazos a su ex pareja reconoció hoy ante el tribunal la agresión y dijo que la golpeó porque «estaba muy nervioso» después de que ambos hubieran discutido cuando se encontró con ella en la guardería donde lleva a su hijo habitualmente.
Durante la primera sesión del juicio, que se celebró hoy en la Sección Secunda de la Audiencia de Granada, el acusado explicó que «todo ocurrió en cuestión de segundos» y que tras agredirla con el martillo y verla en el suelo se «fue asustado» en su vehículo, siendo en ese momento cuando comenzó a pesar «en lo peor», en relación a que pudiera estar muerta.
Relató que el pasado 1 de octubre de 2007 se desplazó hasta la guardería tras haber «salido de copas hasta las cinco de la mañana» y cuando trató de hablar con la víctima «para que le dejara ver a su hijo» ella no quiso y se fue con su vehículo. En ese momento él cogió el coche y fue detrás de ella, aunque negó que la estuviera siguiendo, sino que se desplazó por la única calle por la que se podía salir del lugar.
Explicó que ambos chocaron y que ella se bajó del vehículo «muy alterada» e «insultándole» y que cuando se decidió a coger los papeles del vehículo para hacer un parte amistoso del accidente «vio el martillo y se le fue la cabeza», momento en que la agredió con el mismo, aunque dijo no recordar cuántas veces la golpeó porque «estaba muy nervioso».
El acusado, que aseguró haber estado ingresado en un centro de desintoxicación por problemas con las drogas y el alcohol, indicó que tras la agresión se fue en su vehículo y comenzó a pensar que «ella podía estar muerta», tal y como se lo transmitió a su padre, la primera persona a la que confesó los hechos antes de entregarse a la Guardia Civil.
No obstante, negó haber pegado a su mujer en otras ocasiones durante el tiempo que duró la relación sentimental –tal y como la víctima aseguró después– aunque sí reconoció que «era posible» que la hubiera insultado tras haber bebido o consumido drogas.
Por su parte, la mujer dijo al tribunal haber sido víctima de diversas agresiones por parte del acusado durante el tiempo que fueron pareja y que cuando la relación finalizó él «la vigilaba y perseguía constantemente», aunque no le denunció porque «nunca hubiera pensado que le podía hacer algo así».
La víctima explicó que, después de ser embestida por el vehículo del acusado y bajarse del coche, éste le agarró por el pelo y tras hacerla arrodillarse dentro del coche la golpeó con el martillo, el cual no pudo ver.
La Fiscalía solicita en sus conclusiones provisionales una pena de 20 años de cárcel por un delito de violencia física y psíquica habitual, cuatro delitos de lesiones y un delito de asesinato en grado de tentativa, por lo que solicita además que el acusado no se aproxime a su víctima durante un periodo de 33 años y 15 de privación de tenencias de armas.
La acusación particular eleva la petición a 31 años, mientras que la defensa solicita seis meses de prisión por un delito de lesiones con el atenuante de arrepentimiento y confesión y de adicción a las drogas. La última sesión del juicio se celebrará mañana en la Sección Segunda de la Audiencia de Granada.

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