GRANADA, 17 (EUROPA PRESS)
El Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Junta de Andalucía ha cerrado de forma cautelar un establecimiento comercial en la localidad de Loja (Granada) que se dedicaba a elaborar y distribuir productos cárnicos sin ningún tipo de control sanitario y ha inmovilizado más de toneladas de carne que se almacenaban en el local.
La operación, desarrollada de forma conjunta por la Guardia Civil y el SAS, comenzó a principios de febrero, después de que los agentes tuvieran conocimiento de las molestias causadas por este establecimiento, tanto por el ruido de la maquinaria y los ventiladores que poseía, como por los malos olores que desprendía su quehacer diario, según informó hoy en una nota el Instituto Armado.
Durante la inspección localizaron una sala de despiece, otra para la fabricación de embutidos, un saladero y un secadero de jamones, que presentaban unas condiciones higiénicas «muy deficientes».
También comprobaron que el establecimiento carecía de número de Registro Sanitario y de autorización para la actividad que desarrollaban, así que no había posibilidad de saber de dónde procedía la carne que luego transformaban, ni si esta carne había pasado los controles sanitarios necesarios.
El propietario del local tampoco presentó a los agentes durante la inspección ni la licencia de apertura, ni otros documentos administrativos preceptivos.
Por todo ello, los inspectores del SAS han decretado el cierre cautelar del establecimiento y han inmovilizados los productos cárnicos ya elaborados. Además de las dos toneladas de carne, también había 50 pancetas ibéricas saladas, 50 piezas de tocino, 21 jamones curados, seis deshuesados, tres bidones de manteca y dos garrafas de sangre, cuya procedencia se ignora al carecer de documentación.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí