La vista ha sido suspendida al no haberse presentado a testificar la denunciante
GRANADA, 26 (EUROPA PRESS)
La Sección Segunda de la Audiencia de Granada acogió hoy el juicio contra Francisco B.G., acusado de haber agredido sexualmente a su esposa en el domicilio familiar, en Albolote (Granada), hechos que negó, ya que, según declaró ante el tribunal, las relaciones fueron consentidas.
La vista, prevista sólo para el día de hoy, ha sido suspendida al próximo 4 de marzo por la incomparecencia de la denunciante, que presentó un parte médico por depresión. También la acusación particular se retiró recientemente, por lo que sólo acusa el Ministerio Público, que en sus conclusiones provisionales pide para el procesado cuatro años por un delito de agresión sexual en grado de tentativa, multa de 800 euros por una falta de lesiones y 12.000 euros en concepto de responsabilidad civil.
El acusado, de 41 años y profesión camionero, aseguró que en la madrugada del 17 de agosto de 2002 regresó después de un viaje a su casa y, tras llamar insistentemente al timbre y no obtener respuesta, decidió entrar por el balcón. Una vez dentro de la casa comenzó a discutir con la mujer, a la que encontró totalmente desnuda, según mantuvo, porque no le dejaba entrar en el dormitorio para coger un pantalón para irse a cazar.
Como la esposa se negó a mantener relaciones sexuales con el marido, éste le reprochó que tal vez pudiera ser porque «ya estaba con otro», según le habían contado los vecinos. Sin embargo, posteriormente, según afirmó el inculpado, la mujer accedió, aunque sin penetración. Esa noche durmieron en el domicilio, ella en el dormitorio y él en el sofá, y al día siguiente la mujer fue a denunciarlo, declaró a la Sala el acusado, que negó haberle provocado lesión alguna a su ya ex-mujer.
Una vecina de entonces del matrimonio señaló que en el día de los hechos se había levantado para beber agua, cuando vio que el acusado entraba en su casa por el balcón después de haber llamado varias veces al timbre. En ese momento, según explicó, salió por la puerta un hombre, vecino también del pueblo, que ya había estado allí «muchas veces».
Sin embargo, ese hombre, Julián, que declaró también como testigo, afirmó que no ha mantenido relación alguna con la denunciante, con la que le unía sólo amistad. Reconoció sin embargo haber estado en varias ocasiones en su domicilio y que conocía a la pareja de salir por el municipio.
Concluidas las pruebas testificales y periciales, el presidente del tribunal decidió suspender la vista para contar con el testimonio de la denunciante, a la que un apercibimiento legal la obligará a presentarse el próximo 4 de marzo en la Audiencia.

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