GRANADA, 24 (EUROPA PRESS)
La Audiencia de Granada ha absuelto a un militar de 37 años residente en Armilla (Granada) que había sido acusado de quebrantar la orden de alejamiento dictada de su ex novia e incendiar en octubre de 2006 su ciclomotor en el garaje comunitario de su edificio, en Churriana de la Vega (Granada).
Se enfrentaba en un principio a una petición fiscal de una pena de casi 12 años de cárcel por los delitos de coacciones, quebrantamiento de medida, incendio y cuatro faltas de lesiones, además de multas de casi 2.000 euros, con la prohibición de acercarse a menos de 500 metros de su anterior pareja y comunicarse con ella por un periodo de cinco años. En concepto de responsabilidad civil, el fiscal solicitó para el entonces procesado una cantidad cercana a los 13.200 euros, peticiones a las que se adhirió tanto la acusación particular como el actor civil.
Finalmente, sin embargo, la Sección Segunda de la Audiencia considera que los testimonios de los principales testigos de la acusación no persistieron a lo largo del procedimiento e incurrieron en contradicciones incluso durante la celebración del juicio oral, según consta en la sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press.
El tribunal manifiesta en el fallo sus «serias dudas» sobre la fiabilidad del testimonio de los testigos, por lo que no puede admitirse la prueba «con la contundencia necesaria como para enervar el principio de presunción de inocencia del acusado».
En consecuencia, absuelve de la acusación del delito de incendio al procesado, así como de los delitos y faltas que, como consecuencia del mismo, también se le imputaban, y tampoco estima la petición de responsabilidad civil en los daños ocasionados.
En cuanto al delito de coacciones, la Sala analiza que, aunque el Ministerio Fiscal y la acusación particular, afirmaban que, tras finalizar su relación sentimental, comenzó el acusado a mantener una «actitud hostil» hacia su anterior novia, ninguna de las dos partes le preguntó al respecto durante la vista, por lo que no puede determinar si existió o no y, en consecuencia, «se le ha de absolver».
SE MANTIENEN LAS MEDIDAS CAUTELARES
El tribunal precisa que hasta que la sentencia no sea firme se mantienen las medidas cautelares de prohibición y comunicación con su ex pareja, aunque se deja sin efecto la prohibición de residencia en la provincia de Granada, a salvo de las posibles medidas cautelares que se hayan establecido en otros procedimientos.
En el fallo, que podrá ser recurrido ante el Tribunal Supremo, se declara probado que J.I.S.C. mantuvo en 2006 con la mujer denunciante una relación sentimental, que posteriormente se rompió y que acabó con la agresión del primero sobre ella, lo que dio lugar a que se dictara contra aquel una orden de protección por la que se le prohibía acercarse a menos de 200 metros del lugar donde se encontrara su antigua compañera y después sentencia condenatoria.
Con fecha 14 de octubre de 2006 se produjo un incendio en la planta del sótano del edificio de la ex pareja del inicialmente acusado. El siniestro se originó en el ciclomotor de ésta última y, como consecuencia, el humo resultante de la combustión afectó a dos bloques y las llamas se propagaron por las plantas del edificio.
El fuego y el humo ocasionaron daños materiales y personales en las paredes y techos del garaje y en el cableado de instalación eléctrica del edificio, además de diferentes desperfectos en los trasteros y en los coches estacionados y lesiones en varios de los inquilinos.
Contra la sentencia dictada cabe recurso de casación ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo.

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