GRANADA, 11 (EUROPA PRESS)
El hombre acusado de matar en marzo pasado a un vecino suyo en el Parque 28 de Febrero, en el barrio granadino de Almanjáyar, dijo que actuó en defensa propia porque el ahora fallecido le amenazó con una navaja que él retiro, tras lo que le asestó una puñalada que le atravesó el corazón.
Así lo manifestó hoy J.J.C. ante un jurado popular en la Audiencia provincial de Granada, donde aseguró que el ahora fallecido, A.P.S., se levantó hacia él en estado «agresivo» y «violento» cuando él llegó junto a su mujer e hijos y aparcó cerca de donde se encontraba este otro hombre que, según el acusado, puede que estuviera «bebido».
Por estos hechos, que el fiscal califica de delito de asesinato en su escrito de acusación provisional, se piden 18 años de cárcel para J.J.C., que está en prisión provisional por esta causa, y una indemnización para la mujer e hijos de la víctima de 120.000 euros.
Según los testigos presenciales, la víctima «no portaba» arma alguna el día de los hechos cuando, según el relato fiscal, a las 13.45 horas del 11 de marzo el hombre se encontraba sentado en un banco del citado parque en el que recibió la agresión.
La que fuera suegra de la víctima insistió en que su yerno «no era agresivo», así como que no le consta que tuviera enemistad con el agresor que, según la mujer, llegó amenazando a su yerno «haciendo con la mano gestos como si tuviera una pistola», para acto seguido sacar la navaja, ponérsela en el cuello y clavársela después en el corazón.
Según los testigos, no tuvo lugar una discusión previa entre ambos en el Parque, que fue «leve», relata el fiscal, quien considera que el procesado sacó del bolsillo una navaja o puñal y con «intención de causarle la muerte», sin previo aviso y sorpresivamente, le asestó una puñalada a A.P.S. entre la cuarta y quinta costilla del hemitórax izquierdo, que penetró en la cavidad torácica, y atravesó el corazón «de parte a parte».
Ésta fue de tanta gravedad que le produjo la muerte de forma «casi inmediata» sin que existiera otra herida que determinara la existencia de enfrentamiento o lucha de tipo alguno.
Tras producir la herida, el procesado se dio a la fuga en una furgoneta desprendiéndose después del arma que no ha podido ser localizada. Según un agente de la Policía Nacional, el fallecido, que tenía 30 años, estaba casado y con dos hijos, no portaba arma.
El juicio continuará mañana con la declaración de los peritos y más agentes. A la vista acudieron numerosos familiares y amigos de la víctima que insultaron al acusado a su salida de la Audiencia provincial donde llegaron golpear la furgoneta de la Guardia Civil que lo trasladó de nuevo a prisión.

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