GRANADA, 26 (EUROPA PRESS)
La Guardia Civil continúa investigando y recabando pruebas para intentar esclarecer las contradicciones en las que incurrió en su declaración ante el juez el único detenido por la muerte de B.O.S., la mujer asturiana de 38 años, que fue hallada muerta en un canal de riego en Vélez de Benaudalla (Granada) el 12 de octubre.
En declaraciones a los periodistas, el subdelegado del Gobierno en Granada, Antonio Cruz, que presidió hoy junto al jefe superior de Andalucía Oriental de la Policía Nacional, Luis de Haro, la entrega de menciones honoríficas de Seguridad Priva, explicó que serán «las pruebas» las que determinen la causa de la muerte.
M.H. quedó en libertad con cargos bajo fianza de 3.000 euros, tras prestar declaración ante el juez de Instrucción número 1 de Motril (Granada), encargado del caso, después de haber manifestado que la mujer se suicidó tirándose al canal de riego.
«Si cayó por forcejo o de forma intencionada» es lo que intenta ahora aclarar la Guardia Civil, a instancias judiciales, con el fin de demostrar «cualquiera de las hipótesis que se barajan».
Respecto a unos huesos humanos hallados en el canal de riego de Vélez de Benaudalla, fuentes del Instituto Armado indicaron a Europa Press que no está determinado aún que pertenezcan a la fallecida, lo que precisa una serie de pruebas.
El cadáver de B.S.O. fue encontrado el día 12 por un hombre que paseaba por la zona.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here