GRANADA, 18 (EUROPA PRESS)
La asociación «Derecho a Morir Dignamente» (DMD) aseguró hoy que es «legal» pedir la retirada de la ventilación mecánica, que solicitó Inmaculada Echevarría, una mujer de 51 años que sufre distrofia muscular progresiva y lleva postrada en la cama 30 años, a la vez que instó al Gobierno que «deje de mirar para otro lado» en el tema de la eutanasia.
En un comunicado remitido por la asociación a Europa Press, DMD argumentó que, según la legislación vigente, –Ley General de Sanidad de 1986, Ley de Salud de Andalucía de 1988 y Ley de Autonomía del Paciente de 2002– todo ciudadano «tiene derecho a elegir entre las opciones terapéuticas y a negarse al tratamiento».
La desconexión de un respirador a un paciente irreversible que lo solicita es una «limitación del esfuerzo terapéutico» considerado una buena práctica médica no tipificada en el Código Penal, porque la causa «necesaria y directa» del fallecimiento no es la suspensión del tratamiento, sino el proceso de enfermedad grave e irreversible, debiéndose llevar a cabo con las garantías asistenciales propias del sistema público de salud.
La ventilación mecánica, la alimentación artificial o cualquier otra medida de soporte vital «exige del consentimiento del paciente, pudiendo éste rechazarlas si es ésta su voluntad y conoce las consecuencias de su decisión», precisó.
El respeto a la libertad del individuo es el «pilar básico» de una sociedad democrática recogido por la Constitución Española como un valor superior, así como la dignidad de la persona y el derecho a la vida y a la integridad física y moral sin que en ningún caso «seamos sometidos a tratos inhumanos o degradantes», indicó la asociación.
El respeto a la dignidad «exige el respeto a la libertad del individuo hasta el final de su vida», especialmente cuando a consecuencia de una enfermedad irreversible «padece un sufrimiento que no desea seguir soportando».
El derecho a la vida «lleva aparejado el deber de respetar la vida ajena, pero nunca el deber de vivir contra la propia voluntad», manifestó la asociación. En su opinión, ni el Estado, ni el sistema sanitario «puede imponer el deber de vivir una vida con medios artificiales a un ser humano en contra de su voluntad», subrayó.
Por todo ello, la asociación DMD, como parte de una «sociedad madura» para afrontar con serenidad y libertad el proceso de morir, reclama al Gobierno que en cumplimiento de su programa electoral «aborde el debate sobre el derecho a la eutanasia y a una muerte digna».
La mujer, que vive desde los 20 años en un hospital, mueve únicamente los dedos de las manos y los pies y los músculos de la cara, aunque con dificultad. Esta tarde tiene previsto comparecer ante los medios de comunicación en el Hospital de San Rafael de Granada donde permanece ingresada.

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