Uno de los tres agentes de la Fiesta de la Primavera ha sido absuelto después de que las acusaciones retiraran los cargos contra él

GRANADA, 3 (EUROPA PRESS)

El fiscal ha rebajado de cinco a un año de prisión la pena solicitada para dos de los tres policías locales acusados de golpear, amenazar de muerte y coaccionar presuntamente a dos jóvenes durante la carga policial que disolvió la Fiesta de la Primavera de hace dos años en Granada, aunque ha mantenido la petición de tres años de inhabilitación para empleo o cargo público por un delito contra la integridad moral de las personas. Alternativamente solicitó dos años de prisión por un delito de coacciones.

El tercero de los agentes J.J.A. ha sido absuelto ‘in voce’ después de que las acusaciones retiraran los cargos contra él al no haberse probado su intervención en los hechos presuntamente delictivos, ya que ninguno de los dos denunciantes, F.J.F.M. y M.C.S., ambos de 24 años, pudieron reconocerlo durante el juicio, que hoy ha quedado visto para sentencia en la Audiencia de Granada.

El Ministerio Fiscal retira así el delito y la falta de lesiones, el delito de daños y la falta de amenazas, imputados inicialmente, al entender que los primeros delitos no han sido probados y que las amenazas están ya contempladas en el delito contra la integridad moral del que considera autores al subinspector de la Policía Local J.J.M.J., y a F.J.B.S., el primero de ellos absuelto en dos juicios anteriores en relación a los incidentes ocurridos en el Paseo de los Tristes el 15 de marzo de 2002, y el segundo con antecedentes penales prescritos por delitos similares.

El fiscal ha otorgado mayor credibilidad a las declaraciones de los dos jóvenes, a las que calificó de «honestas y elocuentes», indicando que es «poco creíble que dos estudiantes puedan inventarse las agresiones y humillaciones de las que fueron objeto». Asimismo, considera que la carga policial fue «desproporcionada», acusando a los agentes de «actuar de forma poco ortodoxa y poco coordinada, golpeando, vejando e insultando a los detenidos», en un momento donde la fiesta estaba disuelta y no había riesgo para su integridad física.

Las dos acusaciones particulares también modificaron sus conclusiones definitivas. La defensa de F.J.F.M. acusó a los dos agentes de los delitos de detención ilegal, amenazas, daños, un delito contra la integridad moral, y falta de vejaciones y lesiones por los que solicita cuatro años de prisión, 12 de inhabilitación, multas que superan los 6.000 euros y una indemnización para su cliente de 413,11 euros por la ruptura de las gafas, 210 euros por los siete días que tardó en curar, y 3.000 euros por daños morales.

Por su parte, la defensa de F.J.F.M. reclamó para el subinspector acusado dos años de prisión y suspensión de empleo y sueldo por el tiempo de la condena, así como una multa e indemnización por un delito de coacciones, y faltas de lesiones y daños.

Ambos letrados sostuvieron que sus clientes fueron golpeados, vejados y amenazados por los policías locales durante la Fiesta de la Primavera, donde medio centenar de agentes disolvieron a los más de 3.000 jóvenes allí congregados al carecer el evento de la preceptiva autorización municipal. Asimismo, los abogados señalaron las contradicciones en las que cayeron los acusados, y la falta de credibilidad de las declaraciones de los siete compañeros del cuerpo que hoy ratificaron sus versiones.

La defensa de los agentes, sin embargo, basó su argumentación en dichos testigos, asegurando que la actuación policial fue «limpia y dentro de la ley» y subrayando la «injusticia» de que dos padres de familia con más de 20 años de experiencia en el cuerpo «estén sentados en el banquillo» por dos denuncias «poco creíbles», una de ellas interpuesta seis meses después de que se produjeran los hechos.

Los siete policías locales que intervinieron en la detención o traslado de los jóvenes coincidieron en señalar que no se les agredió ni insultó y que no presentaban heridas, a pesar de que fueron trasladados al Hospital Clínico con diversas erosiones y contusiones. Tan sólo uno de los policías nacionales que redactaron el atestado recordó que uno de los jóvenes sangraba, aunque su compañero indicó que agentes y detenidos «mantenían una conversación agradable» en las dependencias de la Comisaría Centro donde fueron trasladados.

DETENCIONES

Los hechos ocurrieron a las 17.30 horas cuando F.J.F.M. intentó tomar una fotografía de una ambulancia «que pasaba por allí». Tras pedirle explicaciones y su documentación, y ante la negativa de acompañar a los agentes a la Comisaría, «lo introdujeron en el furgón a golpes», según el relato fiscal.

Al gritar «que me llevan, que me llevan por sacar una fotografía», «le amenazaron con romperle los brazos si no se callaba, arrebatándole la cámara», que no le fue devuelta para impedir que revelara las fotografías tomadas. Posteriormente, fue trasladado esposado al Palacio de los Córdova «al tiempo que uno de los agentes lo cogía fuertemente del pelo, obligándole a caminar agachado», y más tarde a la Comisaría «donde continuaron con los golpes, puñetazos y bofetadas».

Según el fiscal, también fue agredido M.C.S., cuando recriminó a los agentes su actuación. Los policías, junto a otros compañeros no identificados, se «dirigieron con las porras hacia él (..) comenzando todos a golpearle por todo el cuerpo, dándole tirones de pelo y bofetadas, mientras le insultaban con la frase ‘pareces una niña, vete a tu tierra, maricón, te vamos a dar dos tiros'».

Con la intención de «atentar contra su dignidad y humillarlo comenzaron a escupirle mientras se fumaban un cigarrillo» en el interior del vehículo policial, bromeando con las gafas de vista que llevaba el joven, que finalmente tiraron al suelo y pisotearon, «cometiendo todos estos hechos abusando de su superioridad y prevaliéndose del carácter de funcionarios de policía», según el escrito de conclusiones provisionales del Ministerio Fiscal.

Como consecuencia de las presuntas agresiones, F.J.F.N., sufrió contusiones en ambas muñecas, herido inciso contusa en barbilla, tardando en curar siete días al igual que M.C.S., que presentó contusión múltiple. La cámara de fotos propiedad del primero ha sido tasada pericialmente en 239,40 euros, mientras que las gafas del segundo costaron 413,11 euros, según la factura de compra.

Este es el cuarto juicio por los incidentes de la Fiesta de la Primavera, aunque el primero que tiene lugar en la Audiencia de Granada, todos ellos con resultado de absolución. El Juzgado de Instrucción 1 de Granada absolvió a cinco agentes acusados de lesionar a un joven ante la falta de pruebas que acreditaran su participación en la detención, e igualmente absolvió en un proceso posterior a cuatro jóvenes, tras retirar el fiscal los cargos contra ellos, acusados de lesionar a policías, cortar el tráfico y causar destrozos en el mobiliario urbano.

Queda pendiente aún un cuarto juicio que tendrá lugar en el Juzgado de Instrucción 5 de Granada donde un joven ha denunciado a la Policía también por agresión.

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