GRANADA, 2 (EUROPA PRESS)

Los tres policías locales, dos de ellos subinspectores, que se enfrentan a una petición fiscal de cinco años de cárcel, tres de inhabilitación y multas que superan los 6.000 euros por golpear, amenazar de muerte y coaccionar presuntamente a dos jóvenes durante la carga policial que disolvió la Fiesta de la Primavera de hace dos años en Granada, negaron hoy dichas acusaciones durante la primera vista oral del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial, indicando que no agredieron a los denunciantes a pesar de que estos ofrecieron resistencia.

Los jóvenes, F.J.F.M. y M.C.S., ambos estudiantes de 24 años y sin amistad entre sí, mantuvieron su acusación contra los agentes, señalando que tras golpearlos y esposarlos no llegaron a identificarse ni a leerles sus derechos, trasladándolos al Palacio de los Córdova y posteriormente a la Comisaría de Policía, en cuyo trayecto intensificaron las agresiones y las amenazas, causándoles contusiones de diversa consideración, aunque en la Sala no pudieron reconocer a uno de los tres acusados “por la confusión del momento y el tiempo trascurrido”.

Los tres agentes, J.J.M.J., J.J.A. y F.J.B.S., aseguraron que la actuación policial fue la “correcta” y la “habitual” en los casos de ‘botellón’, insistiendo en que ambos detenidos los insultaron, incitando a los jóvenes que allí permanecían congregados. Los hechos, según los policías, ocurrieron sobre las 18.30 horas del 15 de marzo de 2001, una vez que los más de 3.000 jóvenes congregados en el Paseo de los Tristes de la capital fueron disueltos “pacíficamente” por más de medio centenar de agentes, al carecer la fiesta de la preceptiva autorización municipal.

Tras restablecerse el tráfico rodado “y cuando ya se disponían a marcharse” vieron a un joven con una cámara fotográfica, F.J.F.M. que los insultaba, dirigiéndose hacia él para pedirle la documentación. Al carecer de ella y negarse a su traslado a Comisaría a efectos identificativos, lo cogieron por los brazos “sin esposarlo”, negando que lo agredieran o que le quitaran la cámara para evitar el revelado de las imágenes que había tomado.

Los agentes sostuvieron que en el momento de conducirlo al vehículo policial, el otro joven, que se encontraba con un grupo de personas, empezó a “gritar como un energúmeno” arrojándoles una lata de cerveza. En ese momento corrió por la Cuesta de la Victoria y cayó “violentamente de bruces”, siendo reducido y esposado entre tres agentes “con gran esfuerzo” y trasladado a Comisaría donde se efectuó el correspondiente atestado.

LOS JOVENES CONFIRMAN LA PRESUNTA AGRESION

Sin embargo, la versión ofrecida hoy por los jóvenes fue totalmente diferente. El primero de ellos aseguró que estaba realizando una fotografía de una ambulancia y del “paisaje desolador” que había quedado tras la carga policial, momento en que los agentes, “molestos”, le pidieron el DNI. Al no llevarlo, lo esposaron cogiéndolo del pelo y dándole “puñetazos”, al tiempo que se quedaban con la cámara fotográfica “que no ha vuelto a ver”.

Por su parte, M.C.S. aseguró que “en ningún momento” insultó a los agentes, aunque sí les gritó “indignado” que dejaran al otro joven “al que estaban maltratando”. En ese momento, dos policías lo persiguieron y junto a seis más lo golpearon una vez en el suelo y esposado “con puños, porras y todo lo que tenían al alcance”. Una vez en el furgón, continuaron las amenazas de muerte y las agresiones, señalando que uno de ellos le tiró las gafas mofándose, “pisoteándolas después”.

Los jóvenes que acompañaban a éste último, entre ellos su ex novia, no pudieron reconocer a los presuntos agresores “por la confusión de ese momento” aunque sí describieron las presuntas agresiones. Por su parte, los médicos que realizaron los partes médicos de los dos jóvenes no se pusieron de acuerdo, ya que mientras uno de ellos aseguró que las erosiones en las muñecas que presentaba uno de ellos podría derivarse del empleo de esposas, los otros dos aseguraron que las heridas de ambos no eran compatibles con los instrumentos de defensa empleados por la Policía Local.

Como consecuencia de las presuntas agresiones, F.J.F.N., sufrió contusiones en ambas muñecas, herido inciso contusa en barbilla, tardando en curar siete días al igual que M.C.S., que presentó contusión múltiple. La cámara de fotos propiedad del primero ha sido tasada pericialmente en 239,40 euros, mientras que las gafas del segundo costaron 413,11 euros, según la factura de compra.

El Ministerio Fiscal acusa a los agentes de los delitos de lesiones, coacciones, daños y contra la integridad moral de las personas, así como a una falta de lesiones y una segunda de amenazas, todos ellos con el agravante de abuso de superioridad, por lo que además de cinco años de cárcel y tres de inhabilitación solicita 6.320 euros de multa para cada uno de ellos, y una indemnización para los denunciantes con cantidades que rondan los 500 euros.

Las dos acusaciones particulares piden penas sensiblemente superiores a las solicitadas por el fiscal, introduciendo un nuevo delito, el de detención ilegal, por el que solicitan seis meses de prisión y ocho años más de inhabilitación. La defensa, pide para sus tres clientes, la libre absolución. El juicio continuará mañana con nuevas pruebas testificales y periciales.

Este es el cuarto juicio por los incidentes de la Fiesta de la Primavera, aunque el primero que tiene lugar en la Audiencia de Granada, todos ellos con resultado de absolución. El Juzgado de Instrucción 1 de Granada absolvió a cinco agentes acusados de lesionar a un joven ante la falta de pruebas que acreditaran su participación en la detención, e igualmente absolvió en un proceso posterior a cuatro jóvenes, tras retirar el fiscal los cargos contra ellos, acusados de lesionar a policías, cortar el tráfico y causar destrozos en el mobiliario urbano.

Queda pendiente aún un cuarto juicio que tendrá lugar en el Juzgado de Instrucción 5 de Granada donde un joven ha denunciado a la Policía también por agresión.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here