GRANADA, 31 (EUROPA PRESS)

La Universidad de Granada participa en un proyecto europeo que, dentro del VI Programa Marco, tiene como fin la mejora de las técnicas de conservación y restauración de catedrales y obras arquitectónicas, desde un punto de vista interdisciplinar.

Según informó la Universidad en una nota, la experiencia aglutina a arquitectos, restauradores y físicos, además de geólogos del grupo de investigación dirigido por Eduardo Sebastián Pardo del Departamento de Mineralogía y Petrología de la Universidad granadina, los cuales han trabajado en numerosos proyectos a lo largo de más de 15 años entre los que destacan las tareas de conservación de palacios, iglesias y de las catedrales de Jaén, Palma de Mallorca, Vitoria, Logroño, Baza (Granada) y Utrera (Sevilla).

En la actualidad, sus trabajos de investigación se centran en la Alcazaba en Almería, la Medina Azahara en Córdoba y la puerta de las Granadas, en la Alhambra, evaluando qué productos de conservación serían los más adecuados para su restauración.

En concreto, la especialidad de Sebastián Pardo y el grupo de investigadores que trabajan en su departamento es la lucha contra los daños que por efecto de los compuestos salinos se producen en el interior de la piedra, dando lugar a la extensión de las fisuras que por diversos motivos ya tienen en su interior.

Según explica este investigador de la UGR, “las sales y la lluvia ácida penetran en el sistema poroso, a través de grietas muy pequeñas e irregulares. Por el efecto del calentamiento de las piedras y la disminución brusca de la humedad ambiental, las soluciones salinas pueden cristalizar en su interior, en las zonas más superficiales, originando subeflorescencias que provocan importantes deterioros en las rocas”.

INTERVENCIONES EN GRANADA

Sebastián Pardo, colaborador en numerosas intervenciones en Granada, como las realizadas en la Catedral, las Puertas y Murallas de época árabe, y en diversos Palacios Nazaríes de la Alhambra, señala que forzar la salida al exterior de estas sustancias hace más fácil el trabajo a los especialistas en restauración pero a la vez provoca los problemas estéticos que pueden verse en muchas iglesias de cualquier lugar de Andalucía o España.

Este proceso lento de degradación ya se produce en la naturaleza, antes de que la piedra sea extraída para la realización de obras. Según un estudio de este mismo grupo, la alteración de materiales porosos ornamentales por cristalización de sales aumenta al forzarse las condiciones físico-ambientales de la piedra.

Para comprobarlo se incorporaron a las soluciones salinas distintas sustancias inhibidoras de la cristalización, siempre en mínimas proporciones, y se estudió su interacción con las piedras. Es decir, en el laboratorio se comprobó la variabilidad de estos procesos dependiendo de diversos factores como los climatológicos.

El papel de los geólogos en estas tareas suele ser el análisis del estado de alteración de los materiales, la propuesta de tipos limpieza y de productos de conservación, y el seguimiento del proceso una vez que se pone en marcha. Así, en la portada del Perdón de la Catedral de Granada, hicieron una propuesta de limpieza con láser en la parte baja, en la que estaba especialmente deteriorada la piedra ornamental.

El proyecto europeo que dio lugar a estos trabajos se denomina Saltcontrol y echó a andar a principios de este año. La primera reunión se celebró en Granada en el mes de enero. En estos estudios están presentes, entre otros, las Universidades de Gante, Londres, Munster y Praga, el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico y el Departamento de Conservación de Holanda.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here