La mortalidad en el centro por este tipo de intervenciones es del 0,9 por ciento, frente al tres por ciento de la media internacional

GRANADA, 27 (EUROPA PRESS)

El director médico del Hospital Clínico de Granada, Enrique Raya, donde el pasado 26 de mayo falleció un hombre de 41 años tras someterse a una operación de reducción de estómago, aseguró hoy a los periodistas que la técnica quirúrgica fue “totalmente correcta” e incluso “previsibles” los riesgos de complicaciones, “normales” en este tipo de intervenciones, estimados entre un diez y un 15 por ciento.

Según Raya, la Unidad de Cirugía Bariátrica, fundada a finales de 1993 y “una de las más antiguas de Andalucía”, ha llevado a cabo desde su creación 329 procedimientos quirúrgicos de este tipo, con una mortalidad de 0,9 por ciento, “tan sólo tres pacientes”, una cifra “muy por debajo de la media internacional situada entre un dos y un tres por ciento”. Sin embargo, indicó que “las estadísticas son caprichosas y ha dado la fatal coincidencia de que se hayan producido los tres fallecimientos recientemente, dos varones y una mujer, uno de ellos no relacionado directamente con la intervención”.

El Jefe de Servicio B de Cirugía General y Aparato Digestivo del Hospital Universitario ‘San Cecilio’, José María García Gil, aseguró no tener constancia de reclamación alguna por parte de la familia del fallecido, Francisco Eduardo M.P, vecino de un municipio de Granada, que fue intervenido el pasado 20 de mayo en el centro hospitalario “tras descartarse cualquier otro tipo de medida para solucionar su obesidad mórbida”.

El fallecido, de 180 kilos de peso y 1,72 metros de estatura, fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos por un “empeoramiento de su estado general” caracterizado por fiebre alta, tensión baja, y taquicardia, consecuencia de las complicaciones del postoperatorio que le fueron previamente informadas oralmente y por escrito y del deterioro de salud que “este tipo de pacientes presenta por su enfermedad”, según informaron los responsables del centro.

Ese mismo día fue nuevamente intervenido y trasladado a la UCI “donde continuó su progresivo deterioro”, falleciendo a las 10.10 horas del 26 de mayo. El jefe de Servicio de Cirugía General, que se negó a proporcionar más datos acogiéndose a la Ley 41/2002 que regula la confidencialidad de los pacientes, aseguró que “no había ningún problema previo a la primera operación quirúrgica”, aunque indicó que el hospital deberá aún determinar las causas del fallecimiento.

El centro hospitalario señaló que los procedimientos quirúrgicos destinados a conseguir la pérdida de peso a los pacientes con obesidad mórbida “son en muchos casos, la única posibilidad de mejorar la salud de estos enfermos, por no existir una alternativa eficaz”.

La obesidad mórbida determina que aquellos que la padecen, sufran trastornos diversos, físicos y psíquicos. Entre los primeros se encuentran la hipertensión arteria, la insuficiencia respiratoria y cardíaca, problemas articulares severos, esteatosis hepática, diabetes que frecuentemente “acortan la esperanza de vida”, mientras que entre los segundos aparecen pérdida de la estima por imagen corporal, problemas laborales, disfunciones sexuales y dificultades en las relaciones sociales.

AUMENTA LA DEMANDA DE ESTE TIPO DE OPERACIONES

La pérdida del exceso de peso deja al paciente en una situación en la que los anteriores trastornos desaparecen o se minimizan, por lo que ha crecido considerablemente en los últimos años la demanda de este tipo de intervenciones bariátricas, como consecuencia también del cambio en los hábitos dietéticos de la población, el sedentarismo y otros factores genéticos, “sobre los que aún no se puede actuar”, según Enrique Raya.

En este sentido, aseguró que la Unidad de Cirugía Bariátrica está compuesta por todos los particulares que participan en el proceso –endocrino, dietista, psicólogo, psiquiatra y cirujanos– entre los cuales “está consensuado un protocolo de indicaciones, contraindicaciones y actuación en cada paciente” de acuerdo a las normas de la Sociedad Española y de la Federación Internacional de Cirugía de la Obesidad.

Con la del granadino Francisco Eduardo M.P., que será enterrado esta tarde, son ya tres las muertes que se producen en los hospitales de la provincia por este tipo de intervención. Las dos anteriores, el 9 de enero y el 11 de febrero, tuvieron lugar en el Hospital Virgen de las Nieves. En España han fallecido siete personas por este motivo desde el pasado mes de diciembre, cinco de ellas en las provincias andaluzas de Huelva, Sevilla y Granada.

El año pasado se efectuaron más de 3.000 intervenciones de cirugía bariátrica en el país, donde la población obesa representa ya entre 20 y un 30 por ciento del total, una cifra menor que la registrada en EE.UU. “donde la mitad padecen esta enfermedad”, añadió García Gil.

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