3 de cada 4 kilos que generamos de basura en la ciudad de Granada terminan en el vertedero. Un despilfarro que no podemos seguir permitiendo, si no queremos lastrar el futuro de las generaciones venideras.

Si analizamos la bolsa de basura de un ciudadano medio de nuestra ciudad observamos que casi el 80% de los materiales que contiene (latas, plásticos, metales, vidrio, ropa, restos de alimentos, …) son reciclables o compostables (fig.1). Materiales que se podrían reintroducir tanto en los ciclos productivos, como en forma de abono orgánico en nuestros campos de cultivo.

Figura 1: Composición de la bolsa de basura

La Unión Europea viene advirtiendo la necesidad de cambiar la actual economía lineal, basada en producir, usar y tirar, en un economía circular que se sustente en un menor consumo de materias primas y una mayor prevención, reducción y reciclado de los residuos que generamos. Con este objetivo se ha aprobado recientemente una Estrategia Europea de Economía Circular y un paquete de Directivas que obligan a los Estados miembros a unos objetivos de prevención y reciclado bastante ambiciosos. Para ello propone el fomento de la recogida selectiva, especialmente para los restos orgánicos, así como la limitación de eliminación en vertedero; es decir, dirigirnos hacia una reducción drástica de la generación de residuos y la adopción de medidas encaminadas al residuo cero.

En nuestro país, las competencias de gestión de residuos recaen en los municipios. Por ello y aprovechando que el Día Mundial del Reciclado se celebra este año coincidiendo con la campaña electoral para las elecciones municipales, creemos oportuno desde nuestras asociaciones y movimientos pedirle a los diferentes partidos políticos que optan a regir el Ayuntamiento de Granada que expliquen las medidas que proponen para revertir la situación en la que se encuentra la gestión de residuos de esta ciudad.

La ciudad de Granada ha apostado por el modelo de recogida de residuos de 4 contenedores (envases, papel, vidrio y orgánico-resto) que después de casi 20 años funcionando han demostrado su clara ineficiencia. Según datos del propio Ayuntamiento, la evolución de la recogida selectiva en Granada se ha mantenido prácticamente en los mismos niveles a lo largo de los últimos 10 años (fig.2).

Figura 2: Evolución de la recogida selectiva de Granada

Actualmente el 75% de los residuos siguen recogiéndose en el contenedor tradicional de basura, mientras que los de recogida selectiva reciben sólo el 11% de los residuos generados (fig.3).

Figura 3: Distribución de la recogida de Granada

Esto se traduce a que solo el 18% de los envases terminen en el contenedor amarillo, el 38% de papel en el contenedor azul y el 49% de vidrio en el iglú para envases de vidrio. Por tanto, y a pesar de las campañas informativas, la mayor parte de estos materiales reciclables terminan en el contenedor de basura, dificultando de esta forma su reciclado (fig.4).

Figura 4: Distribución de los envases, papel y vidrio en los diferentes contenedores

Estos bajos resultados en la recogida selectiva condicionan sobremanera las cuotas de reciclado de los residuos generados por la ciudad. A pesar de que la planta de tratamiento de la Diputación, donde se procesan los residuos de Granada, consigue recuperar otro 16% de materiales reciclados, aún siguen eliminándose en vertedero el 73% de todos los residuos (fig.5). Un despilfarro inaceptable que habrá que solucionar en los próximos años, que se une al peligro intrínseco que conlleva la existencia de vertederos, al no dejar de ser un depósito de contaminantes potenciales para nuestro medio ambiente y una injusta hipoteca para las generaciones futuras.

Figura 5: Resultados de la gestión de residuos de la ciudad de Granada

Si se compara la gestión de residuos de Granada con otras ciudades de nuestro entorno, se observa cómo hay muchas que ya han tomado acciones para solucionar este problema. Así, Córdoba tiene desde mediados de los años 90 un modelo con el que consigue reciclar más del 50% de sus residuos. Ciudades como Vitoria, Gijón, Gerona, San Sebastián, Zaragoza, Valencia, Bilbao, Madrid,… ya se encuentran en esta senda, habiendo incorporado la recogida selectiva de materia orgánica y fomentado la participación ciudadana, que es clave para garantizar el éxito de estos cambios.

Figura 6: Residuos reciclados en Granada frente a los objetivos del PEMAR y las Directivas de Economía Circular

Granada necesita de un cambio en la gestión de sus residuos en el que se fomente la reducción en origen, prevención, la reutilización, la reparación y la recogida selectiva. De seguir con el modelo actual no sólo es imposible alcanzar el objetivo del 50% de reciclado previsto para el año 2020 en el Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos (PEMAR), sino que los objetivos los marcados por las Directivas Europeas de Economía Circular para los años, 2025, 2030 y 2035 se presentan inabordables (fig.6).

Asociaciones y movimientos promotores:

Rethinking, Observatorio de Residuos: ONG cuya actividad se enfoca captación, análisis, generación y divulgación de información relativa a la gestión de residuos, con especial incidencia en los residuos municipales, abordando aspectos referentes a la prevención, recogida, tratamiento y reciclaje de los mismos. Contacto: Francisco Peula, Tel: 744.462.188; email: fpeula@rethinking.ong; www.rethinking.ong

FridaysForFuture Granada: Movimiento abierto juvenil y estudiantil de Granada que forma parte del movimiento #FridaysForFuture para luchar contra e l cambio climático de la ciudad y del mundo.
Contacto: Bette Florence Smith, Tel: 622.689.602; betteflorencesmith@gmail.com

Granada en Transición: Proyecto iniciado en 2012 por un grupo de personas de Granada concienciadas de la necesidad de emprender un camino de transición hacia un entorno físico y social más sostenible, equitativo y humano.
Contacto: Alberto Gascón, Tel: 653.385.027; email: albergascon@gmail.com; granadaentrasicion.wordpress.com

Desde la sociedad civil existen ya algunas propuestas que fomentan la reutilización, tales como la asociación “La ReciCreativa” en el Realejo, donde ofrecen un local en el que se puede ir a reparar objetos y aparatos. Existen también algunas iniciativas vinculadas a proyectos asociativos con fines sociales de recogida de diferentes materiales para su reutilización. No obstante se echa en falta la voluntad política para darle un verdadero impulso a una economía circular. Este cambio de gestión debe ser planificado, participado y consensuado con la sociedad granadina, de forma abierta y transparente.

Durante los últimos años se está intentando hacer de Granada una “ciudad inteligente”, también denominada “Smart City”, colocando en algunos contenedores de recogida selectiva elementos electrónicos que faciliten una mejor gestión de recogida de los mismos, si bien los resultados obtenidos no mejoran sustancialmente la problemática de fondo: la escasa participación ciudadana en la recogida selectiva.

Desde algunas asociaciones y movimientos ya se apela a los futuros miembros de la corporación municipal a trabajar en la próxima legislatura por una verdadera smart city, apostando por el cambio de modelo hacia una economía circular que deje atrás el despilfarro de recursos materiales en el que está instalada hoy día y sea una herramienta para el bienestar de las personas y el cuidado del medio ambiente. Por ello, aprovechando que la campaña electoral, solicitan a los candidatos y a sus partidos políticos propuestas concretas en referencia a lo aquí expuesto.

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