Activistas de EQUO Granada han realizado esta mañana una acción de plantación de árboles en el barrio de Cartuja, en la calle Pilar García Romanillos, como forma de protesta por la política que el Ayuntamiento de Granada mantiene en materia de arbolado urbano y para defender la necesidad de que la ciudad alcance el mínimo de árboles que la Organización Mundial de la Salud establece para que los núcleos urbanos reúnan condiciones de habitabilidad.

“Granada necesita aún casi 35.000 árboles más para llegar a ese mínimo saludable”, dice Luis de Manuel, coportavoz provincial de la formación verde, “y ello es especialmente urgente dados los altísimos niveles de contaminación que sufrimos y al actual contexto de cambio climático. Hemos elegido el barrio de Cartuja como inicio de nuestra campaña porque es un barrio, en muchos sentidos, poco atendido por las políticas municipales, a pesar de que afirman tenerlo como prioridad. Cartuja necesita verdadera inversión social para afrontar los problemas de vivienda, empleo, inseguridad… El Ayuntamiento debe reconsiderar la excesiva dispersión de las paradas de bus, que dificultan la movilidad y la eficacia del transporte público. Es preciso además buscar una solución definitiva a los cortes de electricidad… Son muchas las carencias, y entre ellas está el descuido generalizado de los espacios públicos: acerados, calzadas, jardines…”.

La coportavoz, Sandra Álvarez, recuerda que EQUO presentó una moción en el Pleno, en la que se proponía la elaboración de un Plan del Arbolado y que la misma fue rechazada por la derecha y por el propio equipo de gobierno. “El concejal de Medio ambiente, Miguel Fernández Madrid, llegó a afirmar que era imposible plantar en Granada los árboles que decíamos que se necesitaban y que, para ello, habría que invadir La Zubia. Hoy estamos plantando árboles en esta calle del barrio de Cartuja donde, según se puede comprobar fácilmente, podrían plantarse más y hay docenas de lugares como este por toda la ciudad. Ésta no va a ser una acción puntual, lo vamos a seguir haciendo en todos y cada uno de los barrios de la ciudad, para dejar claro que no es necesario invadir La Zubia para dotar a Granada del arbolado que la OMS establece como mínimo saludable. Una política errónea del responsable del área no puede suponer un perjuicio creciente para la salubridad de los ciudadanos granadinos. La política no puede ser destruir el arbolado existente, en casi todos los casos árboles de edad y porte, y obviar la necesidad de plantar nuevos ejemplares que puedan llegar a alcanzar un tamaño similar. Los árboles urbanos no son un adorno para las ciudades sino una necesidad, y si el concejal no entiende esto, es que no está capacitado para su función”.

EQUO participó muy activamente en el impulso de la creación de un grupo de entidades y personas para la defensa del arbolado urbano bajo el nombre de “Granada quiere a sus árboles”, que se ha constituido recientemente en plataforma con la adopción de un manifiesto al que se ha adherido el partido verde, tal como hacía público unos días atrás la concejala de la formación, Pilar Rivas. “Todo ello forma parte de una campaña que estamos poniendo en marcha para concienciar a la población de que la política de arbolado no es una cuestión menor que afecta exclusivamente a lo bonitas que pueden lucir las calles, sino que es una cuestión íntimamente relacionada con la salud pública y con la lucha contra la contaminación”, nos indica Francisco Prieto, responsable de actividad del partido verde. “Los ciudadanos están, en general, por conseguir una ciudad verde y capaz de afrontar los altos índice de contaminación. El mismo concejal reconoce que la contaminación que padecemos mata. ¿Por qué, entonces, aplica políticas de destrucción del principal resorte contra los efectos de esa contaminación, que es una ciudad abundante en arbolado?. Queremos trasladar a la ciudadanía que hay formas naturales y racionales de mejorar nuestro entorno ambiental y cuidar nuestra salud”.

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