El Colegio de Abogados ha remitido a los medios una comunicación en la que advierte que algunos de sus colegiados están haciendo trabajo comercial en las salas de urgencias de los hospitales granadinos para captar a clientes de accidentes con vista a tramitarles las más jugosas compensaciones a cambio de una comisión.

Esa práctica, que hasta ahora conocíamos a través de las películas americanas donde un abogado sin escrúpulos se dedica a sangrar a sus desesperados clientes y a extorsionar a todo el que puede, ha llegado a nuestro país, no sólo a Granada y está prohibida por el Código Deontológico de la Abogacía.

¿Y a quién corresponde la competencia para sancionar las conductas contrarias a ese código cometidas por los abogados?

Exacto, al mismo Colegio que acaba de enviar un escrito a la Junta de Andalucía para que sean otros quienes les arreglen el problema. Luego, claro, el problema no se arreglará porque cuando la Consejería de Salud intente aplicar alguna norma se encontrará con que carece de toda competencia sobre la materia y todo seguirá su curso.

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí