A lo mejor ya se han enterado a estas horas que anoche en la discoteca Mae West hubo jaleo. Y sino se lo cuento yo, por las informaciones que me han llegado.

Unas cuantas personas intentaron entrar a la discoteca Mae West y no les dejaron, y estos últimos llamaron a más compañeros (trabajadores de Inagra todos ellos) y ya se lió el Cristo allí.

No es sino una vuelta de tuerca más en el escabroso asunto de las discotecas de Granada, y más concretamente, los porteros. Ojo, que ahora está muy de moda lo de la Mae West, pero en todas las discotecas de Granada ha habido problemas de este tipo desde hace ya bastante tiempo.

No niego que generalmente los porteros suelen tratar con malas formas a los usuarios que intentan acceder a las discotecas o pubs. Pero qué quieren que les diga, yo nunca he tenido problemas con un portero, y si alguna vez he tenido alguna "conversación", ha sido con mucha vista y cuando las condiciones lo hacían posible. Quiero decir: uno no puede llegar, por muy buenas formas e intenciones que lleve, y ponerse a hablar con un portero, cuando hay una cola que llega a la otra punta de la calle, más que nada porque están interrumpiendo el flujo de gente. Y digo hablar, pudiendo decir gritar, o ponerse de malas maneras ante los porteros, que no lo olvidemos, también son personas y se sienten amenazados. Incluso la propia policía se siente amenazada por muy agentes del orden que sean, cuando tienen alguien increpándoles de cerca, que nunca sabes por donde va a saltar.

Si alguna vez me han prohibido la entrada en una discoteca, se sale uno de la cola, y tiene 2 opciones: o te vas a otro sitio, que desde luego en Granada no faltan opciones de ocio, o esperas a que la cola se descargue un poco y vuelves a intentar entrar, pero eso sí, sin llamar la atención ni nada, que, si vas en condiciones probablemente te dejen entrar pasado un rato si no hay demasiada aglomeración de cola. Pero claro, si llevas una tajá en lo alto que vas de aquella manera, o no vas bien vestido, etc, normal que no te dejen entrar.

Mucha gente me lo dice: ¡es que no me dejan entrar! Pues no vayas ahí. Si no te dejan entrar y no te gusta lo que hay, no vayas más. Nadie te obliga, y como ya he dicho antes, hay una gran oferta de pubs y discotecas a las que ir. El problema es que la gente se indigna: ¡¿Cómo que no voy a entrar yo ahí?!¿Quién se han creído que son? Y así no se llega a ningún lado.

Como ya he dicho, pocas veces me he quedado fuera de una discoteca. Cuando me han dejado fuera, he esperado y al rato, en mejores condiciones he entrado, y si tenía que esperar demasiada cola o algo, directamente me iba a otro sitio. Y sobre todo, nunca he discutido con ellos, aunque muchas veces sí he hablado cuando las circunstancias lo permitían, o veía que no estuvieran un poco mosca.

Y cuidado, que no estoy concretando con esta gente de Inagra, hablo en general, por toda la gente que me ha contado casos de este tipo, o lo que he podido ver en las entradas de las discotecas.

No estoy legitimando ni mucho menos el uso de la fuerza por parte de los porteros, que suelen ser gente muy corpulenta y bastante bruta. Pero no hay que llegar nunca a dar lugar a esta situación. Un poquito más de vista, que si sabemos que en determinados sitios tienen muy mala leche, vamos a intentar entrar con cuidado, o directamente, si no nos gusta lo que hay, ya sabemos qué hacer


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