Parece que es un poco vox populi estos días el tema de la violencia de la policía en Granada. Manifestaciones y todo por las principales calles de Granada, pidiendo medidas.

Yo la verdad, que puedo opinar del tema relativamente de cerca porque soy granadino nacido en la tierra, y muy callejero, no he tenido ningún problema con la policía local de aquí. Más aún todo lo contrario, me han tratado siempre con exquisita cortesía y amabilidad. Y en situaciones de relativa tensión o que podrían dar lugar a qué menos que una severa reprimenda por su parte. Para ser más concretos: En los tiempos del botellón en el centro, que nos echaban, y al poco volvíamos, o dábamos la vuelta a la esquina y seguíamos. Vamos que los mareábamos un poco y vuelta a beber. Así cuatro o cinco veces, hasta la definitiva, y aún así, siempre muy correctos, duros y cabreados ya a cierto punto, pero correctos .

Lo digo más que nada, y sin ánimo de ofender, porque, si en algún caso, le han dado un "palo" a alguien, se lo tendría más que merecido. Ni a mí ni nadie que yo conozca le han zurrado nunca, ni los locales, ni los nacionales, ni los civiles… nada. Y he visto a muchos chavales provocara la policía, que es lo que no puede ser. De hecho hace un par de años en la fiestas de la cruz, cuando acudieron los antidisturbios a cerrar la barra de Derecho, la gente empezó a irse sin mayores problemas, hasta que un grupo de hijos de su madre de los que estaban más al fondo, empezaron a lanzar botellazos, y claro, los que más atrás íbamos, sentíamos el aliento de los antidisturbios en la nuca, (que seguro que llevaban el brazo caliente), y tuvimos que salir por patas, aún sin ser culpables de nada, pero mejor no tentar a la suerte.

Hay que entender que las fuerzas del orden también son personas, también se sienten en peligro cuando alguien les provoca o se resiste de una forma más o menos violenta. Que ya digo, hay casos de todos los tipos, y no deben excederse en sus actuaciones en situaciones corrientes que no lo requieran, que debe primar la seguridad e integridad de las personas por encima de todo. Pero puedo decir sin temor a equivocarme, que en la mayor parte de los casos, al que le dan es porque se lo busca, y muy probablemente se lo merece. Amén que un par de palos nunca le vienen mal a más de uno para que tenga un poquito de respeto, que a lo mejor las que no les han dado sus padres si se las dan los locales los meten un poco más en cintura.

En fin, no quiero pecar de extremista, pero el respeto y el buen trato empiezan por uno mismo, y hay que ganárselo, no se puede pedir lo que no se da. Empecemos a ver en los miembros de la policía a personas, más que una amenaza o el "enemigo".


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