Según un informe de Consumer Eroski, los autobuses de Granada están entre los más puntuales y los que pasan con más frecuencia del país, ya que, según este estudio, sólo uno de cada doce llega con retraso. Desde luego es una muy buena noticia saber que el transporte público funciona tan bien en una ciudad tan colapsada de coches con relación a su nivel de población.

Si embargo, los usuarios califican el servicio tan sólo de "aceptable". Según ellos el tiempo de espera es más largo de lo deseable, pero me imagino que, posiblemente se habrán dejado influir por otros factores, como por ejemplo, el mal estado en el que se encuentran muchos de estos autobuses, algunos con más de 13 años.

Supongo que el hecho de que los autobuses sean viejos influye más que nada en la imagen de la empresa y en la comodidad para el viajero, pero el problema de que no cuenten con acceso para disminuídos físicos debido a su antigüedad, y que, aún así, se permita que sigan circulando es algo, a mi parecer, indignante.

Si hablamos del precio que hay pagar por este servicio público, es posible que lleguemos también a una divergencia de opiniones, y es que, considerar Granada una gran ciudad por su potencial, infraestructura y nivel cultural, es algo obvio, pero en cuanto a distancias, no creo que merezca un euro cada vez que se coja el autobús. Y eso es ahora, porque, como bien sabemos todos, cada año el precio sube unos céntimos.

ésto sería menos importante si los jóvenes contasen con descuentos o ayudas, pero, en este caso, nada más lejos de la realidad. Resulta que los estudiantes de la Universidad de Granada que no están empadronados en la ciudad no se podrán beneficiar de ningún tipo de ayuda para el autobús, vaya, que la propuesta del bonobús universitario sigue cogiendo polvo en algún cajón a la espera de que a alguien le dé por pensar que, en una de la ciudades universitarias por excelencia, el no tener un bonobús para los estudiantes, es de risa. Sobre todo cuando hay ciudades como Málaga o Jaén, que, sin tener el volumen de estudiantes de Granada, cuentan con descuentos en el precio del autobús.

Según el concejal de Juventud del Ayuntamiento, el problema principal es que las máquinas de lectura de los autobuses no son compatibles con el carné universitario actual, y se queda tan tranquilo. Pero aún peor es la actitud del vicerrector de la Universidad, ya que, según él, la Universidad ya ha dicho todo lo que tenía que decir.

El caso es que, los unos por los otros, aquí no se hace nada y el abono universitario lleva seis años aparcado esperando materialización, y lo que le quede.

Está muy bien que los autobuses sean puntuales, pero yo daría más importancia a otro tipo de cosas que también contribuyen a la continuidad del servicio y a la buena imagen de éste.


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