La vuelta del reposo del guerrero no ha sido tan dura como se esperaba. Despertarse a las 7:30 tras unos días en los que la hora más temprana que marcaba el reloj era cercana a las 11:00 no ha supuesto un esfuerzo titánico.

Lo que si cuesta un poco más es regresar al teclado y contarles que volvemos a estar al 100% en todos nuestros ámbitos aunque los citados anteriormente vayan a ir mutando poco a poco. Eso lo podrán ir viendo a lo largo de los meses venideros. Estrenaremos secciones y aparcaremos otras. Sin embargo como siempre intentaremos informar y hacer de Granada el centro de nuestro trabajo diario.

Una vez dibujado a grandes trazos nuestro futuro camino me gustaría desear a todos los veraneantes una buena segunda quincena de agosto a salvo de huelgas de basura, decisiones eclesiásticas incomprensibles e indeseables accidentes de carretera.

Ahora tenemos que ser comprensivos y no mirar con ojos infectados en sangre a los compañeros que se marchan cuando tu regresas, a esos que protagonizan secciones de telediarios con poco contenido y que cada quince días repiten la misma noticia: La de los que vienen y los que van. Esos ingenieros de la arquitectura efímera que planifican hasta el último milímetro, con mejor o peor cara según destino, la ordenación de neveras, maletas, colchones de playa e incluso suegras.

Otro sentido homenaje es el que se les dedica a ese tipo de madres que ni en vacaciones descansa. Mujeres que no conocen el significado de los términos "reparto de tareas". Ellas van a un apartamento alquilado y tienen que hacer exactamente lo mismo que en su domicilio habitual, "eslomarse" mientras que su cónyuge disfruta de tardes de dominó y copitas en la playa junto a ese señor tan feo que anuncia una marca de tintos con gaseosa y mujeres en bañador, trikini, tankini o bikini. Mitos eróticos que verano tras verano se renuevan y asaltan ojos que con semenjante tentación no pueden centrarse en fichas, libros ni crucigramas.

Este análisis sociológico lo he podido realizar durante mis pocos días costeros tras pasar por dos de los puntos de interior más "fresquitos" del país, Martos y Alburquerque por motivos musicales y de ocio. El llamado turismo de interior en verano es un suicidio según se mire. Si en los hoteles no funciona el aire acondicionado y los habitantes de una preciosa villa te informan que te encuentras en el fin de semana más caluroso del año únicamente puedes huir o resignarte, y como huir es de cobardes y tienes que cumplir como un profesional pues a base de agua fresquita, sombras y piscinas sobrevives. Los bikinis anteriormente citados hacen el sufrimiento más llevadero. El problema es cuando el tópico "por la noche refresca" falla. Entonces has perdido amigo, solamente queda unir las 24 horas y pensar en descansar cuando pares en casa, en esa casa que te espera horas antes de comenzar tu nuevo calendario laboral.

Y es que ya lo dicen Ecos del Rocío: " La vida es una rutina que empieza por la mañana".

JMRojas www.granadaenlared.com


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