Saludos estimados lectores. Tras mi bajón de la semana pasada, la sangre vuelve a circular con normalidad por las venas. Nada más salir del teatro dejé que Teté llevase a Merceditas a su casa ya que viven en el mismo barrio y yo marché en una dirección opuesta a la del niñato para no tener que ver su sonrisa idiota de tonto enamorado con suerte.

Mientras bajaba por Recogidas mi mente comenzó a dar forma a algunas maquinaciones que los besos lujuriosos y pasionales que la Dalsien daba a otro que no era yo habían provocado. Teté y yo estabamos actualmente con pareja y la única manera de poder volver al mercado de la soltería y acercarnos con fines serios era acabar con nuestros cónyuges. No piensen que me he vuelto un asesino sin escrúpulos; simplemente me refiero a lograr un motivo que sea el punto final a nuestras relaciones.

La cosa iba materializándose y la sonrisa imbécil ocupaba ahora mis labios. ¡Qué mejor venganza que los pardillos que destrozan mi felicidad cometieran un acto impuro y Teté y yo los pilláramos de "facto"! No iba a ser nada fácil porque Merceditas precisamente no es Elena Anaya o María Valverde (ídolos sexuales de mi compañero de trabajo) y JMRojas para nada era el tipo de hombre que gustase a la "guapa" heredera. Sin embargo tenían dos puntos en común.

a) Van al mismo gimnasio aunque hagan poco uso de sus instalaciones. Sin embargo ahora en verano tienen una pisicna al aire libre donde casualmente porían encontrase.

b) Su pasión por los vinilos y el pop español de los ochenta y primeros noventa.

Había que hacer que los dos sujetos se encontraran en ambientes propicios para la conversación y el roce como la cremita en la piscina o el acercamiento a determinadas tiendas o bares que ayuden a los errores etílicos que suelen protagonizar ambos. Con Merceditas será muy fácil ya que al principio la incitaré a quedar con él para finalmente ponerme celoso. Eso la hará meter más el dedo en la llaga. El problema es el niñato. Está muy enamorado y con las mujeres tiene buen gusto aunque es bastante "pitosillo" con todas en general. Haré que su ego crezca hasta límites insospechados relatándole supuestos piropos que la Efer le dedica y el interés desmesurado que mi chica tiene por recibir unas nocines teóricas de música. Ahí le tocaré la fibra sensible ya que no se negará a hablar sobre sus conocimientos. Las bases están asentadas pero será muy difícil pillarlos con las manos en la masa. Para esa labor contrataré a un profesional que los vigile todo el tiempo que pasen juntos

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El fin justicia los medios. Al llegar a mi hogar me metí en la cama tras la mirada de horror que me soltó Jeremías excusándose en la cara de maldad que arrojaba mi rostro esa noche. Poco a poco recuperaría lo que siempre debió ser de mi propiedad. El sufrimiento se acerca para otros. El retozar se va acabar.

Saludos diabólicos de Godofredo de Minglanillas.


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