Buenos días estimados lectores de www.granadaenlared.com. Vuelvo a estas páginas virtuales para informarles del comienzo de Festival Internacional de Música y Danza. Esta actividad encierra a lo más granado de la alta sociedad de esta ciudad en unos marcos incomparables y a su vez crea una programación gratuita y accesible a todo el mundo. Una combinación que puede llegar a resultar explosiva en algunos momentos.

Hay que tener claro que la cultura no da el dinero y viceversa. Ver a nuevos ricos en la ópera es algo curioso ya que los ronquidos de algunos podrían callar a cualquier tenor. Normalmente se pueden divisar porque tienen entradas muy buenas, van todos los días, cambian de modelo y sus físicos precisamente no se encuadran en los cánones de belleza reinantes. Lo que los delata es el comportamiento, aplausos como si estuvieran en una gira de la Pantoja o petición de canciones a maestros del piano. Ante este grupo solamente hay que tener paciencia y rezar al cielo porque no te toque una representación del mismo cerca.

Por otro lado es bastante positivo mezclarse con el pueblo en las actividades de gorra y ver como dos señoras mayores se sientan Plaza Nueva con su paquete de pipas y sus labores de punto para ver un ratito de una película francesa de vanguardia o timbaleros tocando a veinte metros de una exhibición de metales.

Les recomendaría que estos días paseasen por la ciudad. En diferentes enclaves se podrá disfrutar de propuestas llamativas con una climatología excepcional y un ambiente propicio para la complicidad y el amor. Un ambiente propicio que yo veré mermado por las dotes destructivas de mi acompañante.

Merceditas pasará intensamente estos días junto a mi tras aceptar unos estupendos abonos cedidos por sus padres, los Efer, y alguna que otra reserva en restaurantes y hoteles de la ciudad para potenciar nuestro naciente "romance". El niñato de Granadaenlared nos vió juntos y se acercó rápidamente para saludarnos. Se autopresentó y me dedicó una mirada cómplice tipo "señor el perro come cáscaras". Al comentarle nuestra presencia en todos los espectáculos de abono, el chico me comentó que al únicamente le habían acreditado para los de flamenco.

¡Victoria! Había quedado por encima de su patética persona. Me sentía en las nubes hasta que me soltó un dardo nuclear: "El domingo antes de lo del Isabel La Católica podemos quedar los cuatro a tomar algo. Yo voy a por Teté a las 21:00h." Cada vez me doy cuenta de cuanto lo había menospreciado, es un gran boxeador que golpea donde duele sin piedad. Tuve que sacar una sonrisa de galán, coger a Merceditas de la cintura y citar un bar de la zona donde protagonizar nuestro próximo duelo al sol.

Un saludo, Godofredo de Minglanillas.

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