Granada suma con la apertura del Museo Arqueológico, coincidiendo con la celebración del Día Internacional de los Museos, un nuevo espacio dedicado a la cultura que pone de relieve la riqueza patrimonial e histórica de la ciudad.

La ciudad incorpora, en palabras del alcalde, Francisco Cuenca, gracias a la “lealtad institucional existente entre Gobierno central, Junta de Andalucía y Ayuntamiento” una nueva propuesta cultural en la que los visitantes podrán disfrutar de una “ valiosa colección” que recoge fielmente toda la historia de Granada y que se verá completada con actividades y programación cultural.

El Museo Arqueológico y Etnológico de Granada reabre sus puertas tras “un difícil proceso de restauración”, en palabras del director general de Bellas Artes, realizada “de forma parcial” por el Gobierno central, que ha consistido, según ha explicado, en obras de climatización, iluminación y sistema de seguridad y en la musealización de la planta inferior.

El nuevo discurso expositivo se estructura en grandes periodos cronológicos y, espacialmente se articula en tres salas alrededor del patio central, lugar destacado del edificio y llamado a convertirse en punto de encuentro del público y referente del Museo.

En estas salas remodeladas, los periodos culturales se presentan en el siguiente orden:

• Sala 1: donde se exponen las piezas del Paleolítico entre las que destacamos el molar de Orce, el Neolítico que ofrece restos de gran importancia de la cueva de la Carigüela como las sandalias y la diadema de oro. Del mundo Megalítico debemos reseñar la Estela de Fonelas, y de la Edad de Bronce las piezas que ilustran la Cultura del Argar procedentes de Montefrío, que se encuentran en un perfecto estado de conservación.

• Sala 2: en la que se exhiben los vestigios de las diversas culturas colonizadoras que hicieron de las tierras granadinas zona de encuentro, basada en su rico comercio. De ellos conviene resaltar el huevo de avestruz pintado, símbolo del renacer, o los alabastrones fruto del comercio de los fenicios o la magnífica coraza de factura griega. De la cultura íbera destacan aquellas piezas que formaban parte del ajuar funerario, además de las cerámicas y la labor escultórica representada por el Toro de Arjona o los relieves de los caballos procedentes de Trasmulas.

• Sala 3: Del mundo romano se exponen ejemplos tanto de escultura: Venus de Paulenca, como de alfarería. El recorrido continúa con la Antigüedad Tardía y sus ajuares funerarios, para finalizar los tesoros andalusíes entre los que cabe destacar, las labores de taracea en sus arquetas o el astrolabio, único realizado en Granada, además de la muestra de un tesoro numismático no presentado hasta la actualidad.

• Patio: Se exponen piezas de gran formato, correspondientes a las épocas romana, antigüedad tardía y andalusí. a como el Mosaico de la villa de Mondragones.

Todas las piezas se encuentran ya en sus expositores y vitrinas y, con nuevos elementos gráficos y de texto que ayudan a un mejor entendimiento de los objetos expuestos.

El edificio

El Museo Arqueológico y Etnológico de Granada fue fundado en 1879, a partir de las colecciones y bienes secularizados y recogidos a partir de 1842 por la Comisión de Monumentos de Granada, tras la Desamortización de Mendizábal en 1836. Tras un largo peregrinaje, en 1919 se traslada a su sede definitiva, la Casa del Castril.

La Casa del Castril es un palacio renacentista construido en el siglo XVI sobre el solar de una serie de casas musulmanas demolidas tras la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos, sufriendo diversas modificaciones para adaptarse a su uso museístico.