La pieza invitada en el museo de la Alhambra durante el mes de noviembre es un candil de los siglo X-XI de procedencia desconocida y que pertecene a la Fundación Rodríguez-Acosta. La pieza estará expuesta en la Sala II del museo hasta marzo de 2014.

Este candil califal  bien pudo estar ligado a las piezas que integraron los hallazgos de Medina Elvira (Manuel GÓMEZ MORENO, 1888), tal y como se desprende de su análisis formal y comparativo respecto al ejemplar que se conserva en el Museo Arqueológico y Etnológico de Granada con el nº de registro 679. En ambos se trata de piezas con depósito lenticular, piquera de quilla con reflector triangular, gollete troncocónico invertido con arandelas para el mecanismo de la charnela que sustentaría la tapadera (en nuestro caso perdida) y asa, quizás bastante compleja, de la que solo se conserva el arranque en anillo situado en la zona posterior del cuerpo.

Pieza del mes del Museo de la Alhambra

La decoración incisa punteada que se pueden ver en el cuello, y las molduras de sección triangular que refuerzan las zonas de unión entre piquera y cuerpo, gollete y cuerpo y asa y cuerpo, se encuentran también representadas en este ejemplar.

Quizá lo más llamativo, y lo que marca una diferencia decorativa evidente con la del
Museo Arqueológico, sea el remate en forma de pájaro del reflector. Tal como comenta Zozaya (ZOZAYA, 1995, 233), el uso de las formas de ave en este tipo de piezas es una reminiscencia de las lucernas bizantinas en forma de paloma; esta alusión a su tema decorativo original puede aplicarse también en este caso, ya que aunque no se trate de un elemento que condiciona la forma general de la pieza sí puede interpretarse como una alusión a esos repertorios que en momentos anteriores se usaban habitualmente en este tipo de luminarias y que tan hábilmente supieron transformar y sintetizar en el occidente musulmán.

Esta pieza, agrupable con los candiles metálicos de decoración zoomórfica, viene a completar una secuencia cronológica con los tres candiles de bronce del Museo de la Alhambra: el del siglo IX con asidero y depósito realizado en una pieza y rematado en forma de cabeza de ciervo (número de registro 2825), el candil del siglo XI cuyo asidero remata también en cabeza de ciervo sirviendo a su vez de mecanismo de la charnela (número de registro 2826), y el almorávide del siglo XII, un ejemplar ya muy evolucionado, en el que el animal que sirve de remate al asidero, muy estilizado, parece un perro (número de registro 2827).

Con la muestra de una selección de piezas islámicas de la Fundación Rodríguez-Acosta en el Museo de la Alhambra se pretende acercar una pequeña parte de los contenidos de aquella institución al público visitante de  este museo, con el fin de completar y enriquecer la comprensión de la historia y el arte andalusíes en particular,  y, en general, saber más sobre la presencia del islam en occidente.

Junto a la pieza protagonista se podrá conocer la evolución del candil, partiendo de la lucerna romana, antecedente directo del candil hispanomusulmán, hasta llegar el periodo nazarí. A través de estos candiles se puede observar cómo su silueta y componentes van transformándose.  Las formas más primitivas  presentan la cazoleta apoyada directamente en el soporte,  para progresivamemte ir elevándose sobre un ruedo, hasta llegar al periodo nazarí en el que la base y la cazoleta están separadas por un alto fuste moldurado y se pierde la proyección de la piquera.

Entre los ejemplos seleccionados nos encontramos ejemplares del periodo califal, taifa, almorávide, almohade y nazarí.

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