15/11/12  

-Se trata de un trabajo desarrollado en torno a la obra del pintor M.C. Escher en el que han participado escolares de 4 y 5 años de la escuela infantil Duende  

M.C. Escher

Esta es la segunda ocasión en la que el programa educativo ‘Ciencia en el aula’ acoge un proyecto llevado a cabo por alumnos de educación infantil. Desde que el programa se iniciara en el año 2006, han sido 27 centros educativos de distintas provincias de Andalucía los que se han trasladado al museo para compartir con el público su trabajo. Así, durante unos meses se da la oportunidad a los participantes de explicar su proyecto y su experiencia de aprendizaje a los visitantes, en general y, en particular, a los escolares y docentes que visitan el museo. Los alumnos de la clase del Castillo de la escuela infantil Duende, perteneciente a las Escuelas Infantiles Municipales de Granada, acompañados de su profesor Manuel Ángel Puentes han sido los protagonistas hoy de la edición XVIII del programa “Ciencia en el Aula”. Una iniciativa impulsada por el Parque de las Ciencias y la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía que pretende fomentar vocaciones científicas entre los escolares y motivar el aprendizaje de la ciencia experimental en las aulas.

En la presentación del trabajo los alumnos han estado acompañados por el Concejal de Educación, Consumo y Empleo del Ayuntamiento de Granada, Jorge Saavedra Requena y la Gerente de la Fundación Granada Educa, Concha Muñoz.

De este modo, los alumnos han compartido con los visitantes cómo el proyecto comenzó con un trabajo en el aula. El profesor Manuel Ángel Puentes relata que lo primero fue conocer la obra del pintor holandés para pasar a interpretarla con dibujos propios, describirla, comentarla y analizarla. Esto preparó a los escolares para la posterior visita que hicieron a la exposición temporal “M.C. Escher: Universos Infinitos” en el Parque de las Ciencias y en la Alhambra. Al analizar la experiencia vivida en la exposición de Escher, fueron apareciendo conceptos cada vez más complejos hasta llegar a la conclusión de que con Escher arriba es abajo.

Esta última idea les llevó a construir una maqueta de su propio centro que refleja las particularidades constructivas de éste. La ejecución de la maqueta les ha permitido, a pesar de su corta edad, enfrentarse a situaciones con cierta dificultad como proyectar primero el edificio sobre papel, escalar las dimensiones para mantener la proporción real, seleccionar materiales adecuados para levantar la construcción de manera estable y duradera y, sobre todo, compartir ideas, discernir cuáles son apropiadas y ponerse manos a la obra trabajando en equipo.

El proyecto no termina con la finalización de la maqueta, si no que una vez realizada han ido surgiendo distintas ideas para darle diferentes usos a la maqueta de la escuela Duende, sin olvidar, por supuesto, que también es útil y divertida para jugar.

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