‘Miles Smiles’ fue uno de los discos más celebrados del trompetista  Miles Davis, editado en 1966 es la referencia para un concierto de homenaje realizado por músicos de su entorno más directo en sus últimos años de vida: Wallace Roney en la trompeta y dirigiendo, Rick Margitza (saxo), Omar Hakim (batería), Larry Corryel (guitarra) y Ralphe Armstrong (bajo).

En el primero de los conciertos del XXXIII Festival  Internacional de Granada este equipo tributó al trompetista Illinois en un aplaudido concierto que trajo a la memoria el perfil sonoro, e incluso también el físico del genial trompetista. Roney no es la primera vez que hace de ‘cover’ de Davis, siendo muy joven ejerció ya de tal cuando al titular le fallaba la salud, y ya fallecido hace dos años recorrió el mundo con la reposición aniversario del mítico disco ‘Kind of Blue’. Ahora vuelve a meterse en la piel sonora de su maestro. Si físicamente recordaba a un fornido Miles encorvado sobre su instrumento, con una guerrera dorada y sus inescrutables ojos siempre escondido bajo enormes gafas negras, Wallace clava el sonido sedoso, ensimismado y helado de aquel músico para el que inventaron el término ‘cool’ para definir su controladísimo desapasionamiento. La parte muscular la puso el espectacular baterista Omar Hakim, que con un pasado en bandas como Weather Report (otros hijos de Davis) o la de Swing, necesita de mayor volumen para desplegar la perfecta polivalente maquinaria de ritmo que lleva dentro, tanto que en ocasiones tapaba el fraseo bop del saxofonista. De Larry Coryel, un mito de la guitarra poco se puede añadir a que sigue siendo una mente inclasificable cuya aportación, cuando deja de ser rítmica se caracteriza por su fantasía, sea punteando, añadiendo armónicos o simplemente jugando con las cuerdas. El concierto tuvo dentro pieza célebres como  ‘So what’, ‘All blues’,  ‘Footprints’ y Circle (ambas del disco titular ‘Miles Smiles’) y terminó con la versión que el mismo Miles hacía de una pieza de Cindy Lauper, la bellísima melodía de ‘Time  after time’. El Festival Internacional de Granada en su trigésimo tercera edición durará hasta el día 29 y contiene 56 conciertos.

 

Hoy viernes actúan Omar Sosa y Paolo Fresu

 

Paolo Fresu, trompeta y fiscorno
Omar Sosa, piano, Fender Rhodes y voz

La música de Alma es el resultado de la colaboración de dos grandes músicos de la escena jazzística actual, el compositor y pianista cubano Omar Sosa y el trompetista italiano Paolo Fresu. Mezcla de jazz y música cubana y universal, melódica y emotiva, el C.D. Alma es un extraordinario y elaborado trabajo musical: fresco e innovador, cálido y emotivo. Un encuentro de dos experimentados y prolíficos músicos contemporáneos. Un vínculo expresivo y poético entre Cuba y el Mediterráneo, que nos ofrece una amplia gama de colores musicales sutiles y atractivos.

 

Músico de depurada técnica, capaz de transmitir una gran dosis de emoción gracias a la autenticidad y la naturalidad de su lenguaje musical, Paolo Fresu (Berchidda, Cerdeña, 1961) cursó estudios en el Conservatorio de Cagliari y etnomusicología en la Universidad de Bolonia. Desde su primer álbum como líder, Ostinato (1985), ha desarrollado una intensa y prolífica carrera  que incluye actuaciones y discografía con Carla Bley, Gerry Mulligan, Dave Holland, Uri Caine, John Zorn y Ralph Towner, por mencionar sólo algunos. Además de liderar su propio grupo italiano, una de las mejores formaciones del jazz europeo, también promueve el Festival Time in Jazz en su ciudad natal.
Muchos aficionados del Festival de Jazz de Granada recordaran a Omar Sosa por su actuación en el Festival Internacional de Jazz de Granada en el año 2001 junto a Nardy Castellini, Sherman Irby y el gran percusionista cubano Tata Güines. Compositor, percusionista, pianista, director de orquesta, Omar Sosa nació en 1965 en Camagüey, Cuba y una vez completada su formación en Escuela Nacional de Música y en el Instituto Superior de Arte de La Habana, inicia una exitosa carrera musical plagada de numerosos conciertos, premios y grabaciones. Artista versátil, su música fusiona un amplio espectro de músicas del mundo con raíces afro-cubanas y corazón de latin jazz. Figura carismática, con una sorprendente ejecución dinámica y gran capacidad de improvisación, su fuerza emocional y espiritual hacen que su música fascine al espectador.

 

Exquisitos cómplices, la riqueza y la calidad musical entre Paolo Fresu y Omar Sosa es rica y generosa. Un placer para los sentidos y sin  duda, música para el alma.

 

 

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