Patricia Barea Azcón nació en Granada en 1973, es Doctora en Historia del Arte por la Universidad de Granada. Le encanta leer, tanto literatura clásica como moderna. Ya no entendería su vida sin libros… Escribe desde la adolescencia porque la necesidad de leer historias la llevó a querer contarlas. Entre sus aficiones también se encuentra el cine, pasear por su ciudad… viajar y conocer sitios nuevos. Toda experiencia que le abra la mente y le enriquezca, que le ayude a soñar.

Currículum literario

Aunque escribe desde la adolescencia, puede decirse que esta es su primera publicación literaria. Ha publicado micro relatos en el diario Ideal como “El ángel caído”, “La nevada”, “Mi vida aquí” o “La vieja librería”. Y “Noche de tormenta” en la Revista Mujer Hoy. En la sección de inéditos de la Biblioteca Provincial de Granada están editadas mis novelas “El ojo de Anubis” y “Al calor del sol”. Además, escribe desde hace cuatro años en el blog literario “Libro de arena”.

Un sueño hecho realidad

Eso es exactamente. Porque aunque la experiencia acumulada y su natural escepticismo la induzcan a dudarlo la mayoría de las veces, ha tenido la fortuna de comprobar que algunos sueños sí se hacen realidad. Para ella la escritura siempre ha pertenecido a un ámbito privado. Un día leer no fue suficiente y sintióí el deseo de contar historias. Que serían mejores o peores, pero solo suyas. Que expresaban lo que le apetecía expresar en ese momento, de la mejor forma que era capaz. Y era tanto lo que disfrutaba con ello, que ya tenía un sentido en sí mismo. La amparaba la libertad de no someterlas a juicio, de carecer por completo de pretensiones literarias. Aquello se convirtió en un vicio con el que se acostumbró a convivir y del que nunca quiso prescindir.

El siguiente paso fue compartirlas con personas de su entorno que le ofrecieran confianza y le demostraran interés. Ahí surgió el pánico escénico, el pudor de mostrar aspectos personales que sin duda impregnaban las páginas. Desnudar el alma y someter un texto a la opinión ajena es jugar a la ruleta rusa. Te expones a recibir todo tipo de reacciones… Desde las más reconfortantes y balsámica para tu autoestima, hasta las más desalentadoras. Porque solo alguien con cierta objetividad y la perspectiva necesaria es capaz de emitir un juicio válido.

Y es precisamente el juicio de las personas que le importan el que más valora. El que más puede animar y el que más puede hundir. No porque no acepte las críticas, sino porque duele decepcionar, cuesta asumir los fracasos. Se debería escribir solo de lo que conoce, pero la realidad es que escribe de lo que le interesa. Y cuando se decide a compartirlo, su anhelo es que le interese también a los demás lectores. La ilusión de publicar se batía en duelo con el temor de hacerlo… Lograr un respaldo profesional y una cierta difusión era como tocar el cielo con los dedos, pero esto tenía una contrapartida.

Por lo pronto, el hecho de que tu obra esté al alcance de cualquiera, con la vulnerabilidad que implica. Lanzarla a la palestra puede volverse contra el autor, era consciente. Pero… ¿que escritor, por muy aficionado o mediocre que sea no ha soñado alguna vez con ver un libro suyo editado? Con su título, su nombre, y cientos de páginas llenas de las palabras meticulosamente escogidas y ordenadas para crear una historia. Hay aventuras que merece la pena emprender, aunque te pegues el batacazo. Al menos así no podrás reprocharte no haberlo intentado, ni preguntarte “qué habría pasado sí…”. Seguirá escribiendo igual de bien o de mal que cuando sus letras permanecían a buen recaudo en el disco duro de mi ordenador, pero le entusiasma darles esta oportunidad que es como lanzar un globo sonda.

La editorial Éride le ha dado la opción de materializar ese sueño.

Sinopsis

Una joven historiadora del Arte recibe un encargo que la conducirá por caminos de los que no siempre se sale indemne. Dos mundos, dos épocas, un cuadro que calla más de lo que dice, un amor prohibido, una reliquia centenaria… forman parte de un engranaje misterioso que le revelará que hay secretos que el tiempo no ha podido sepultar y miradas que irradian una luz capaz de iluminarlos.Descargue aquí una invitación para la presentación

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