Cada día se descubren y clasifican nuevas nebulosas, y esta imagen, tomada por el instrumento AFOSC que opera desde el telescopio NOT (La Palma), revela uno de los objetos de interés más recientes. Conocida como IPHASX J210204.7 + 471015, se identificó inicialmente como una posible nebulosa planetaria, un tipo de objeto que surge cuando una estrella de baja masa agota su combustible y expulsa sus capas exteriores.

Sin embargo, un estudio encabezado por Martín Guerrero, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) apunta a que este cascarón de gas luminoso es el producto de una nova clásica. Las novas son fenómenos explosivos que se producen en sistemas binarios de estrellas en los que una de las componentes es una enana blanca. La enana blanca puede robar material de su estrella compañera y formar una capa de hidrógeno superficial que, al alcanzar cierta densidad, desencadena una explosión -una nova-, que puede aumentar cien mil veces el brillo del sistema y dejar lo que se conoce como remanente de nova, una burbuja de gas de corta vida, que es lo que el estudio de Guerrero y colaboradores apunta para el caso de IPHASX J210204.7+471015. Si es así, esta nebulosa puede revelar información sobre la nova que la produjo.

Referencia:
Martín A. Guerrero et al 2018 ApJ 857 80. doi:10.3847/1538-4357/aab669

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here