La golondrina, ave del año 2014

La golondrina, ave del año 2014

La golondrina común (Hirundo rustica) es una especie ligada al hombre, que está sufriendo un fuerte declive en toda Europa y España. Según informa SEO/BirdLife, esta ave ha perdido 10 millones de ejemplares en la última década.

En su 60 aniversario, la organización ecologista ha decidido nombrar la golondrina ave del año 2014 para dar a conocer su difícil situación.

“El cambio de uso del territorio es una de las principales causas de este declive. La pérdida de lugares habitables en las zonas rurales dificulta que las golondrinas construyan sus nidos y se reproduzcan”, ha señalado en rueda de prensa Juan Carlos Moral, coordinador del Área de Estudio y Seguimiento de Aves de SEO/BirdLife.

Las iniciativas de ciencia ciudadana impulsadas por SEO/BirdLife han sido claves para demostrar el declive que ya se intuía desde 1990.

El programa Sacre (Tendencia de las Aves en Primavera) llevado a cabo por miles de voluntarios ha establecido que el descenso en la población de golondrinas ha sido de un 32,1% durante el periodo de 1998 a 2013.

En 2004 se calculó que había cerca de 30 millones de ejemplares de golondrina en España. Los técnicos han estimado que, desde entonces, se han perdido 10 millones de ejemplares, es decir, un millón por año.

Pérdida de biodiversidad

“La disminución de la población de la golondrina en los últimos años indica cómo el cambio del sistema afecta a la biodiversidad. Un solo escalón en la red trófica tiene implicaciones a todos los niveles”, subraya Moral.

La golondrina común está en regresión por un cúmulo de factores, como el despoblamiento rural, que ha hecho que sus lugares de cría preferidos sean abandonados o destruidos; y por el uso intensivo de insecticidas y otros químicos en el campo, que disminuyen su capacidad reproductiva y eliminan su principal fuente de alimentación: los insectos.

Además, la persecución directa y la falta de lugares adecuados para construir sus nidos en los edificios modernos han contribuido a su deterioro.

El descenso de las golondrinas en España se corresponde con lo que le ocurre a otras especies agrícolas. Los datos de 125 especies comunes desde 1998 muestran un descenso general de las especies relacionadas con ambientes agrarios y un aumento de aquellas ligadas a medios forestales.

Según los criterios de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), la golondrina podría considerarse en España dentro de la categoría de amenaza vulnerable, en la que se encuentran la cigüeña negra y el buitre negro.

En Europa la población de la golondrina ha experimentado un declive aún mayor que en España. Los datos del European Bird Census Council (EBCC) indican un descenso del 35% entre 1990 y 2011.

“En SEO/BirdLife luchamos para que se incluyan políticas agrarias que favorezcan la vida en nuestros campos. Y apostamos por una forma de producción sostenible que favorece la productividad de los campos”, afirma Asunción Ruíz, directora ejecutiva de la organización.

Rutas migratorias

Aún se sabe poco sobre la migración de las golondrinas comunes. Aunque esta especie ha sido anillada con frecuencia, solo hay constancia de unas pocas recuperaciones en África, con  lo que las zonas de invernada son una incógnita, al igual que los detalles de sus movimientos migratorios.

Sin embargo, la recaptura de dos golondrinas comunes en la primavera de 2013, marcadas con geolocalizadores dentro del programa Migra de SEO/BirdLife, ha permitido por primera vez en España conocer sus movimientos, rutas migratorias y zonas de invernada.

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