Antonio-VillarLa Revista PLoS ONE acaba de publicar un trabajo del profesor de Análisis Económico Antonio Villar, de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, escrito en colaboración con la profesora Carmen Herrero, de la Universidad de Alicante, en el que se propone un método para poder desarrollar valoraciones cuantitativas a partir de variables cualitativas.

El trabajo, además de contener el desarrollo formal del método de valoración, incluye tres aplicaciones diferentes. En la primera se estudia la calidad del capital humano en Europa, a partir del análisis de los grados formativos de la población en edad de trabajar. En la segunda se valora la situación relativa a la comprensión lectora de la población adulta en los países de la OCDE, a partir del informe PIAAC (el PISA para adultos). Finalmente se valora el estado de salud de los países de la Europa de los 15, a partir de las encuestas de salud percibida. Estas aplicaciones ilustran la versatilidad del procedimiento de evaluación, que puede aplicarse en contextos muy diferentes para analizar aspectos como satisfacción, calidad, rendimiento, conectividad, etc. en subgrupos de población, plantas de una empresa o unidades de una red.

El profesor Antonio Villar ilustra el tipo de problemas que permite abordar este procedimiento con un ejemplo: “Supongamos que hay dos tratamientos contra la gripe y la administración pública tiene que elegir uno de ellos. Cada tratamiento puede tener un coste y una efectividad diversa sobre diferentes grupos de personas (niños, jóvenes, adultos y mayores). La efectividad de los tratamientos en cada grupo de individuos se clasifica en alta, media y baja”.  Según explica Antonio Villar, “hay dos cuestiones a responder aquí, la primera es ¿qué tratamiento es más eficaz en conjunto? Y la segunda es ¿cuánto más eficaz es un tratamiento que otro?, siendo esta última clave cuando los costes de los tratamientos son distintos”.

Usando como información básica la distribución de cada grupo de la población (niños, jóvenes, adultos y mayores) en las categorías de efectividad (alta, media y baja), añade el investigador, “se aplica un algoritmo basado en la probabilidad de que un tratamiento resulte relativamente mejor que el otro para más grupos de población. Se trata de una fórmula bien definida y fácil de calcular que permite asignar valores numéricos a la efectividad de los tratamientos y permite así tomar decisiones a partir del análisis de los datos. El algoritmo se puede utilizar desde una página web desarrollada con este propósito”.

El trabajo, “On the Comparison of Group Performance with Categorical Data” puede encontrarse en:
www.plosone.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0084784

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