La Investigadora del Observatorio en Salud y Medio Ambiente de Andalucía (OSMA) Pilar Rueda.

Los efectos del cambio climático no solo se dejan notar en un aumento de las temperaturas o el nivel del mar, sino que también conllevan una redistribución de la fauna que puede pasar desapercibida en un primer momento. Así, la investigadora del Observatorio en Salud y Medio Ambiente de Andalucía Pilar Rueda explica cómo estos cambios han provocado también que algunos insectos como las chinches de la cama (Cimex lectularius), puedan encontrar mejores condiciones para su desarrollo y distribución, lo que ha aumentado su incidencia entre un 10 y un 20% en España durante 2011 y se prevé que esta cifra siga al alza. Según el grupo de investigación en el que participa Rueda, éste era un problema que hasta hace un quinquenio sólo era de interés por su alta incidencia al otro lado del Atlántico pero que ahora es un problema en auge con incidencia sanitaria y un factor de riesgo ambiental para la salud humana.

La investigadora andaluza, que presentó un trabajo divulgativo desde el área de sanidad ambiental para la prevención y control de las chinches en el XII Congreso Español de Salud Ambiental celebrado recientemente en la Escuela Andaluza de Salud Pública, destaca que existen otros ejemplos de enfermedades transmitidas por insectos que pueden asentarse en el Sur de Europa debido al Cambio Climático. Así, Rueda señala cómo también se han detectado dos brotes de fiebre del Nilo en caballos en Andalucía, algo que “era inviable hace 10 años”. “El aumento de la temperatura puede conllevar un aumento de enfermedades que no son propias de la zona porque existe un importante incremento de la movilidad y ahora sí se dan las condiciones climáticas necesarias”, precisa.

Además del cambio climático y sus consecuencias, Rueda también destaca entre los principales problemas ambientales de Andalucía el medio ambiente urbano y sus consecuencias: ruidos, contaminación atmosférica, el tráfico y los problemas de accesibilidad “sobre todo para mayores y pequeños”. La investigadora señala que la ordenación del territorio tiene “muchísimo impacto sobre las personas” y que “hay ciertos usos que no son compatibles”, por lo que apuesta por “diseñar mejor los usos, crear buenos planeamientos de ordenación urbana y cumplirlos”.

“Nuestras estructuras son antiguas y es difícil muchas veces crear un urbanismo más amable, de ahí la importancia de la ordenación territorial y la evaluación del impacto en salud”, añade Rueda, que hace especial hincapié en la necesidad de “cambiar de mentalidad” en algunos aspectos urbanos como el del ruido. Para la investigadora, el ruido es algo que “parece asimilado” por la sociedad y que sin embargo “puede afectar a la salud de diversas maneras” por lo que pidió “promover una acción social contra el mismo” y una actitud más activa para su prevención desde las administraciones y la Justicia.

Otra de las preocupaciones que muestra la directora técnica del OSMA es la de los productos químicos en ambientes domésticos y las sinergias que crean que “están en contacto con las personas a diario y pueden ser causas de muchas alergias o enfermedades”. Rueda considera que “la población no se da cuenta del excesivo uso que se le dan” aunque también reconoce que existe una importante falta de información en salud ambiental en el día a día. En este sentido, Rueda valora el trabajo que se realiza desde el Observatorio de Salud y Medio Ambiente de Andalucía mediante la edición de guías y miniguías dirigidas a la sociedad con información procedente de los propios ciudadanos o de los investigadores y profesionales de la Salud como médicos y enfermeros.

Por último, la investigadora andaluza adelanta que ya se está elaborando en estos momentos un estudio sobre el impacto de la crisis en la salud debido a los factores ambientales y socioeconómicos. Rueda asegura que aún no tienen los primeros datos de la investigación, pero se indica que, en otros trabajos semejantes que se han elaborado ya en distintos países se están encontrando efectos positivos y negativos debido a la crisis económica. Entre los positivos destaca cómo las personas “han vuelto a una alimentación más sana, con productos de más calidad y de la zona, además de usar más el transporte público y frenar el abuso de las calefacciones y los aires acondicionados”. Por otro lado, entre los efectos negativos señala cómo “el medio ambiente ahora parece superfluo y las empresas cada vez presionan más con estos temas”.

1 COMENTARIO

  1. Buenos Días, me gustaría aclarar su noticia y señalar que la persona que presentó un trabajo divulgativo desde el área de sanidad ambiental para la prevención y control de las chinches en el XII Congreso Español de Salud Ambiental celebrado recientemente en la Escuela Andaluza de Salud Pública, fui yo misma: Ana Rubio García, (Técnico de Salud), la presentación fue una exposición oral. Para constituir un grupo de trabajo para la elaboración de guías, pedí la colaboración a Dña. Pilar Rueda entre otros profesionales y compañeros, por lo que me gustaría que aclarasen este mal entendido sobre la autoría y presentación del trabajo.

    Un saludo

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