31/07/2013

Fuente: Universidad de Huelva (UCC+i)

La preocupación por las consecuencias negativas del consumo de tabaco en la salud, ha generado en los últimos años un aumento de políticas saludables y campañas de concienciación centradas en la disminución del consumo de cigarrillos. Entre ellas, se encuentra la estrategia propuesta por la Unión Europea de incorporar en las cajetillas imágenes impactantes, cuyo objetivo es generar en el consumidor una reacción negativa hacia el consumo de este producto. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos realizados, aún un 45% de los jóvenes españoles de entre 14 y 18 años manifiestan haber fumado.

Conscientes de la problemática, las investigadoras de la Onubense, Zaira Morales y Rocío Garrido, junto con compañeros de la Universidad de Zaragoza, han llevado a cabo un trabajo de investigación, publicado en la revista Adicciones, en el que han analizado los hábitos de una muestra de estudiantes universitarios onubenses de entre 17 y 30 años, con objeto de analizar la atención visual en fumadores durante el periodo de inicio y consolidación del hábito tabáquico, ya que este podría ser el motivo de la no efectividad de las campañas basadas en la persuasión a través de imágenes.

Para que tengan éxito estas campañas, que requieren de la orientación visual por parte del fumador, es necesario comprobar la presencia de sesgos atencionales visuales, pues la persona fumadora debería fijarse en el mensaje de concienciación sobre las afecciones derivadas del consumo de tabaco y no en otro tipo de estímulos. Por ello, Morales, Garrido y compañeros, han llevado a cabo en el Departamento de Psicología de la Universidad de Huelva, diferentes tarea de investigación en las que presentaban a los sujetos ante imágenes relacionadas con este hábito (cigarrillo, mechero, cenicero, etc.) e imágenes neutrales (lápiz, goma, caja, etc.).

El estudio, que ha sido llevado a cabo en una muestra de estudiantes de la Universidad de Huelva, entre los que se encontraban “personas con historia de consumo” (constituidos por fumadores y exfumadores) y “no fumadores”, y en el que se ha valorado la frecuencia de consumo de tabaco (fumador diario, fumador ocasional y exfumador), determina la presencia de interferencias en los tiempos de reacción de fumadores con respecto a personas no fumadoras cuando hay estímulos asociados a la conducta de fumar.

Los resultados muestran que el grupo de fumadores tarda significativamente más tiempo en responder que el grupo de no fumado¬res, a las claves estimulares cuando aparecen situadas en el mismo lugar que la imagen relacionada con el tabaco. Este tipo de campañas serían, por tanto, más efectivas en los no fumadores y exfumadores que en los fumadores. Esto podría deberse a que las personas que fuman, mantienen más tiempo la atención en el contenido emocional que en el neutral y por tanto presentan mayor dificultad en la desconexión. Sin embargo, los fumadores diarios estarían más habituados a los estímulos relacionados con fumar y el tiempo de desconexión es menor que en los fumadores ocasionales.

Referencia del artículo: Morales Domínguez, Z., Pascual Orts, L. M., y Garrido Muñoz de Arenillas, R. (2013) Valoración de sesgos atencionales visuales en una muestra de fumadores universitarios, Adicciones, 25, 163-169.

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