27/05/2013

Una simulación de la distribución geográfica del pinsapo (Abies pinsapo) a lo largo de todo el siglo XXI a partir de los últimos escenarios regionales de cambio climático revela que la especie no se verá afectada por el aumento de las temperaturas. Así se desprende de un estudio realizado por la Red de Información Ambiental de Andalucía (REDIAM), dependiente de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, que ha sido presentado en las Jornadas sobre el Pinsapar, celebradas en la localidad malagueña de Yunquera, en la Sierra de las Nieves.

El trabajo sugiere que estos escenarios futuros muestran una paulatina reducción de las áreas que actualmente poseen condiciones favorables para el desarrollo de bosques de pinsapos. “Sin embargo, y a pesar de que el acelerado cambio climático actual limitará aún más el área de distribución del pinsapo, incluso en el peor de los escenarios seguirían existiendo en Andalucía reductos favorables a su desarrollo, ubicados principalmente en enclaves de las sierras malagueñas”, subraya Juan José Guerrero, autor del estudio, de la REDIAM.

Para los expertos, las particularidades locales de cada enclave, relacionadas con factores como las pendientes, orientaciones, altitudes, y orografía, pueden generar situaciones microclimáticas especiales, capaces de garantizar la pervivencia de esta especie, aún fuera de las áreas que los actuales modelos de simulación señalan como adecuadas en el futuro. “En general se observa que dichas condiciones microclimáticas óptimas se trasladarán a altitudes ligeramente superiores a las actuales”, asegura.

Según Guerrero, “se han seguido modelizaciones efectuadas en Andalucía gracias a un trabajo que empezó hace dos años y tomaron como referencia las recomendaciones del cuarto informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, en especial -y en el caso del pinsapo- para las variables de temperatura y estrés hídrico. La proyección sobre la especie la hemos realizado sobre el peor de los escenarios en el horizonte 2071-2099”. “Hay poblaciones muy mermadas en la actualidad que podrían ser importantes en un futuro”, apunta. Según la Guía de los Paisajes del Pinsapar cerca de un 80% de los recintos con poblaciones han permanecido constantes entre 1965 y 2007. No obstante, en este medio siglo, donde en términos generales se observa una cierta estabilidad en las poblaciones de pinsapo de Andalucia, podemos hablar de una ligera tendencia a la disminución de presencia del pinsapo, que ha sido algo más intensa entre los años 1977 y 2002.

La superficie actual con presencia de pinsapo se establece en más de 9.000 hectáreas, incluidas aquellas que ya han sido objeto de restauración. No obstante, 4.800 hectáreas, más del 50% del ámbito de distribución del pinsapo, están ocupadas por zonas donde la especie aparece en densidades muy bajas (inferiores al 5%), con presencia únicamente de pies aislados, o se encuentra desaparecida. Este dato ofrece una idea de la situación precaria en la que se encuentra el taxón en muchas zonas de Andalucía. De hecho, sí se considerara únicamente la superficie arbolada de la especie, calculando en base a las densidades máximas de cada clase de cobertura, su extensión en Andalucía se reduciría a unas 1.293 hectáreas.

Según Guerrero, de la REDIAM, “las acciones de conservación y restauración contempladas en el Plan Especial de Protección del Pinsapo que la Junta de Andalucía desarrolla, deberán tener en cuenta estos mapas futuros de distribución de la especie, prestando especial atención a la conservación de los enclave en los que se prevé que el pinsapo tenga mejores condiciones para su pervivencia”.

Red Natura 2000

El carácter endémico del pinsapo, su área de distribución restringida, la dispersión de sus poblaciones y sus exigencias ecológicas, hacen que la especie resulte especialmente vulnerable frente a cualquier factor de amenaza que pudiera producirse. Este hecho justifica su catalogación como especie en peligro de extinción en el Catálogo Andaluz de Especies Amenazadas. En la misma línea de reconocimiento de su fragilidad y necesidad de protección, la Directiva 92/43/CEE del Consejo incluye los abetales de Abies pinsapo como hábitat de interés comunitario, para cuya conservación es necesario designar zonas especiales de conservación.

De esta forma los pinsapares han sido integrados en la propuesta de Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) y, consecuentemente, en el marco de la Red Ecológica Europea Natura 2000. El pinsapo se distribuye en pequeñas áreas discontinuas repartidas por las provincias de Cádiz y Málaga. Todas se hallan localizadas dentro de espacios naturales protegidos: Parques Naturales Sierra de Grazalema y Sierra de las Nieves, ambos reconocidos como Reservas de la Biosfera por la UNESCO, Paraje Natural Los Reales de Sierra Bermeja y LIC Sierra Blanca.

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