18/02/2013

El catedrático Ángel Pastor.

El catedrático Ángel Pastor.

El estudio Axons Giving Rise to the Palisade Endings of Feline Extraocular Muscles Display Motor Features liderado desde el Departamento de Fisiología de la Universidad de Sevilla en colaboración con la Medical University of Vienna y la University of Mississippi Medical Center, descubre el papel funcional que ciertas fibras nerviosas cumplen en los músculos que usamos para mover los ojos. El trabajo se ha publicado en la revista Journal of Neuroscience y destaca en su portada una de las imágenes del trabajo en su último número.

Se trata del extremo final de fibras nerviosas que forman una especie de capuchón que recubre ciertas fibras musculares. Al profuso  entramado se le conoce con el nombre de terminales en empalizada (palisade endings), informa Ángel Pastor, catedrático de Fisiología de la Universidad de Sevilla y responsable de este estudio.

Desde hace bastantes años se postuló que estas estructuras presentes en los músculos extraoculares serían sensoriales, es decir, transmitirían al cerebro información no visual sobre el movimiento del ojo, y desde entonces no ha habido dudas al respecto de su papel funcional. Así, la comunidad científica interesada en los movimientos oculares creía que estas estructuras serían sensoriales mientras que dos estudios recientes realizados por estos investigadores usando primates y gatos como animales de estudio han demostrado que, contrario a lo que se pensaba, dichas estructuras tienen función motora, es decir, se usarían en todo caso para que el ojo se mueva. Esta fase de laboratorio se ha desarrollado con el apoyo de los Servicios Generales de Investigación (SGI) de la Universidad de Sevilla.

La complejidad hallada es algo mayor, puesto que “hemos demostrado que los terminales en empalizada proceden a su vez de axones de motoneuronas que dan lugar a otros contactos con el músculo y que resultan peculiares puesto que son, a su vez, exclusivos de los músculos extraoculares”, explica Pastor. En lugar de producir un contacto único y de gran tamaño que corresponde a la típica unión neuromuscular presente en todos los músculos esqueléticos el estudio liderado por la US pone de manifiesto que estos axones producen múltiples y pequeños contactos sobre una fibra motora, lo que permite graduar la fuerza de manera más fina en lugar de dar un único tirón brusco al globo ocular.

“Pensamos que dichas estructuras dado que son motoras y producen una delicada graduación en la fuerza que generan podrían contribuir al correcto alineamiento fino de la mirada necesario para la visión estereoscópica, es decir, en 3D”. Su mal funcionamiento podría ser una posible fuente de estrabismo u otros trastornos motores de la mirada, por lo que son estructuras susceptibles de ensayos farmacológicos que permitan aliviar estos problemas.

Apoyo a la investigación

El proyecto financiado por ayudas del MEC-FEDER y de la Junta de Andalucía-FEDER (Proyectos de Excelencia) ha contado además con una acción concertada hispano-austríaca para la coordinación entre los laboratorios.

Imagen de portada de The Journal of Neuroscience.

Imagen de portada de The Journal of Neuroscience.

Con la apuesta que la Universidad de Sevilla viene realizando en la construcción y equipamiento de nuevos centros para experimentación animal bien dotados y punteros se podrán seguir desarrollando proyectos en esta línea de investigación usando nuevos modelos animales. Dichos recursos de investigación bajo la iniciativa del Campus de Excelencia Andalucía-Tech facilitarán la investigación en la Universidad de Sevilla. Por otra parte la atracción de doctores y profesionales de reconocido prestigio complementarán los equipos de investigación de la Universidad de Sevilla.

Foto_de_portada.pdf

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