21/12/2012

Fuente: CSIC

Una investigación internacional en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha propuesto una actualización para el mapa zoogeográfico realizado en 1876 por Alfred Russel Wallace, padre, junto a Charles Darwin, de la teoría de la evolución. El trabajo, publicado en el último número de Science, combina por primera vez datos evolutivos y geográficos de más de 20.000 especies de vertebrados.

Mapa de las regionas. Crédito: Science AAAS

Mapa de las regionas. Crédito: Science AAAS

“Las regiones de biodiversidad Wallace han sido durante casi 140 años una pieza clave en la comprensión de la distribución de la vida sobre la Tierra. Ahora, gracias a los avances en la tecnología y al conocimiento científico sobre la evolución, hemos podido actualizar su obra con información acerca de las relaciones evolutivas de miles de especies de mamíferos, aves y anfibios”, explica el investigador del CSIC Miguel Araújo, del Museo Nacional de Ciencias Naturales.

El nuevo mapa divide el planeta en 34 zonas zoogeográficas, agrupadas a su vez en 11 reinos. Está compuesto por varias capas superpuestas que pueden separarse para facilitar la consulta de cada uno de los aspectos analizados de los tres grupos animales.

“A pesar de que existen diferencias importantes entre el mapa de 1876 y el nuestro, también hay muchas similitudes. El trabajo de Wallace se basaba en conocimiento adquirido en salidas de campo y expediciones, discusiones con otros científicos y material recopilado en las colecciones de historia natural de los museos. En la actualidad disponemos de avances tecnológicos e hipótesis evolutivas desconocidas en el siglo XIX. Que las conclusiones de ambos trabajos tengan tanto en común confirma lo extraordinario del trabajo realizado por Wallace”, comenta Araújo.

Conservación de la biodiversidad

Los resultados del estudio podrían contribuir a la planificación y gestión de nuevas estrategias de conservación de la biodiversidad. “Mientras que hasta ahora las líneas de actuación en materia de conservación estaban determinadas por la singularidad de las especies en un lugar concreto, con este mapa podemos empezar a definir las prioridades basándonos en millones de años de historia evolutiva”, concluye el investigador.

El nuevo mapa está disponible para consulta a través de la página web de la Universidad de Copenhague.

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