27/11/2012

Fuente: Universidad de Sevilla

El grupo de investigación de Estructuras y Geotecnia de la Universidad de Sevilla (TEP-107) está desarrollando un estudio para la caracterización de la resistencia y el cambio de volumen de las Margas Azules del Guadalquivir con el objetivo de conocer las propiedades hidro-mecánicas de este material, que cuando se encuentra en capas muy superficiales pueden presentar problemas de expansividad, colapsabilidad ó rotura frágil.

Este tipo de arcillas con alto contenido en filosilicatos se localiza a lo largo de la cuenca del Guadalquivir y en muchas laderas de Andalucía. Debido al clima semiárido de esta región sufren cambios de temperatura y humedad que provocan que el suelo pierda resistencia, cambie de volumen y aumente su inestabilidad. Este grupo de investigación está simulando en el laboratorio de Mecánica del Suelo de la ETSA el efecto que estos cambios climáticos tiene en este tipo de arcilla, obteniéndose un modelo que pueda predecir su comportamiento. Actualmente estas capas de suelos cuando presenta elevada plasticidad no son apropiadas para su utilización en la construcción de infraestructuras viarias y se terminan depositando en vertederos. El grupo de investigación TEP-107, dirigido por el profesor titular de la Universidad de Sevilla Percy Durand Neyra, se plantea aprovechar estos suelos altamente inestables, entre otras aplicaciones, como sub-base en la construcción de carreteras, una vez se haya analizado la mezcla de las margas con otros residuos como la cal, la ceniza volante, los áridos de RCD, etc. “De esta manera proponemos también una solución medioambiental al tiempo que se produciría un ahorro económico”, señala el profesor Durand.

Junto al Proyecto de Excelencia de la Junta de Andalucía sobre las Margas Azules del Guadalquivir, el grupo Tep-107 participa en otro proyecto nacional I+D+I concedido por el Ministerio de Ciencia e Innovación sobre el estudio del cierre seco de la balsa de residuos mineros de Almagrera en las Marismas de Odiel (Huelva). “Es importante conocer la estabilidad y la deformabilidad de la propia balsa a la hora de llevar a cabo su sellado y la posterior recuperación de estos suelos”, explica Percy Durand. La caracterización de los residuos mineros o lodos realizados en el laboratorio de Mecánica del Suelo de la ETSA permitirán reproducir el comportamiento de la balsa frente a cargas estáticas y dinámicas, en este último caso con el objeto de estudiar el fenómeno de licuefacción.

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