GRANADA, 03 (EUROPA PRESS)
Juan Enrique Tena, el enfermero madrileño que fue encarcelado por error mientras hacía turismo en Granada durante la Semana Santa de 2009, ha formalizado su reclamación de los 50.000 euros que cree que le corresponden por el daño causado ante la Audiencia Nacional, una solicitud que se produce después de que el propio Ministerio de Interior haya reconocido el «error» cometido.
De hecho, el departamento que dirige Alfredo Pérez Rubalcaba ya acordó el pasado mes de enero indemnizarle con 3.000 euros, una cantidad que la abogada del perjudicado, María José López, considera «insuficiente» ya que sólo contempla los cinco días que Tena permaneció en la cárcel de Albolote (Granada), sin tener en cuenta el tiempo que tuvo que estar de baja laboral y los daños morales ocasionados y los gastos de su propia representación legal.
Según ha informado a Europa Press la letrada, la Audiencia Nacional ha pedido pruebas documentales del caso y ahora tendrá que examinarlas y dar paso al momento procesal de las conclusiones de las partes, tras lo cual adoptará su resolución. Además, para López, el tribunal deberá analizar si, tal y como ya indicó la Guardia Civil en su informe, el encarcelamiento se produjo porque el sistema en sí está «errado» y no sólo por una equivocación aislada.
Con la decisión de indeminzarle, según la abogada, Interior reconoció que lo que ocurrió fue «una concatenación de errores» entre las administraciones implicadas y, aunque el Consejo de Estado fija la indemnización en 120 euros por día en prisión, el Ministerio decidió elevar el resarcimiento a 600 euros diarios, lo que evidenciaría, en opinión de López, que es consciente del daño causado.
Tena decidió llevar su caso a la vía judicial después de que el pasado mes de marzo de 2010 expirara el plazo con el que contaba el departamento de Pérez Rubalcaba para responder a su reclamación para ser indemnizado, considerándose desestimada su petición por «silencio administrativo». Después, la respuesta se produjo, «aunque fuera de plazo», pero de manera no satisfactoria por Tena, por lo que mantuvo la reclamación por la vía judicial.
Para López, las responsabilidades que se exigen a Interior no son por un «error» cometido sino porque el sistema «está errado» y que llega «a su extremo más alarmante» cuando se nutre de identidades de personas que no tienen causas pendientes penales ni judiciales, como ocurrió en el caso de Tena, cuyo nombre fue introducido en el registro a raíz de un accidente de tráfico que tuvo en fecha de 1 de julio de 2007.
Juan Enrique Tena, vecino de la localidad madrileña de Griñón, fue detenido en Jueves Santo, el pasado 9 de abril de 2009, por agentes del Cuerpo Nacional de Policía en un hotel de la capital granadina al ser confundido con un delincuente que estaba en busca y captura, con el que sólo coincidía en el primer apellido. Aunque él insistió en su inocencia, los agentes lo condujeron a la cárcel, puesto que sus datos personales se correspondían con los que constaban en la requisitoria, enviada por la Audiencia Nacional.
Un cúmulo de coincidencias derivó en que permaneciera en prisión, puesto que el juzgado se pone en contacto habitualmente, aunque no sea su obligación, con el órgano judicial que ha emitido la orden para comprobar por teléfono los datos de la persona que debe ingresar en el centro penitenciario. Sin embargo, este trámite no se llevó a cabo aquel día porque era festivo –Jueves Santo– y no había nadie en la Audiencia Nacional para la verificación, que tuvo que retrasarse hasta el lunes, día en que quedó en libertad.
El Ayuntamiento de Granada, por otra parte, decidió resarcir al turista y lo agasajó invitándolo de nuevo a la capital para las fiestas del Corpus, en las que fue nombrado «embajador» de la ciudad, pudo disfrutar de noches gratis en el Hotel Alhambra Palace, fue invitado a comer e incluso a visitar las termas árabes.

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