GRANADA, 1 (EUROPA PRESS)
Miguel Francisco Montes Neiro, considerado el preso común más antiguo de España al haber enlazando condenas desde 1976, ha sido condenado de nuevo a una pena de seis meses de prisión por fugarse aprovechando un permiso penitenciario para asistir al velatorio de su madre en Granada.
La sentencia, dictada por el Juzgado de lo Penal 4 de Granada, será recurrida ante la Audiencia de Granada por la defensa de Montes Neiro, Félix Ángel Martín, que volverá de nuevo a pedir una unificación de las condenas para que su cliente pueda salir ya de prisión, donde lleva más de 34 años, según ha explicado a Europa Press el abogado.
Montes Neiro, condenado en esta ocasión por un delito de quebrantamiento de condena y custodia, estaba interno en el centro penitenciario de Albolote (Granada) cuando le fue concedido un permiso extraordinario de salida para asistir al velatorio de su madre el 16 de noviembre de 2009, si bien tenía que reingresar en la cárcel al terminar.
Según se considera probado en el fallo, al que ha tenido acceso Europa Press, una vez en la vivienda, éste solicitó ir al servicio, y quedó custodiado a la puerta por dos agentes de Policía. Ante la tardanza, uno de los policías abrió la puerta y pudo observar que el preso se había fugado por la ventana, previa apertura de la reja que la cubría.
Para la magistrada titular del Juzgado de lo Penal 4 de Granada, Montes Neiro tenía la «inequívoca voluntad» de incumplir la pena por la que estaba interno en prisión y aprovechó que los agentes le habían retirado las esposas «por razones humanitarias» para escaparse.
Las razones esgrimidas por Montes Neiro durante el juicio que se celebró el pasado 17 de enero, en el que aseguró que se tomó un calmante tras el impacto que le produjo ver a su madre muerta y que se quedó dormido en una de las habitaciones, son, en opinión de la juez, «excusas inconsistentes carentes de valor probatorio», además de «no constituir una causa justificada» para el quebrantamiento. Así, rechaza por «inverosímil» su versión y los argumentos de su abogado, que acusó a los policías de dejación de funciones por no haber registrado toda la casa cuando no encontraron al interno.
No obstante, se precisa en la sentencia, incluso pudiendo admitir el relato de los hechos del acusado, es «evidente» que él sabía que estaba cumpliendo una condena privativa de libertad y sabía a qué hora tenía que regresar al centro penitenciario, a pesar de todo lo cual, no reingresó y tuvo que ser posteriormente detenido el 11 de diciembre de 2009, casi un mes después de su evasión.
Montes Neiro, natural de Granada, y 60 años, lleva, pese a no tener delitos de sangre, desde 1976 sin acceder a la libertad, si quiera provisional. Además, la reciente entrada en vigor del nuevo Código Penal le perjudica, ya que no permite que los excesos en el cumplimiento de prisión preventiva sean descontados de causas distintas a las que se refieren. El último recuento de penas pendientes, si no varía, sitúa en 2025 el año de salida de la cárcel del preso, que para entonces ya tendría 75 años.

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