GRANADA, 11 (EUROPA PRESS)
El propietario de la empresa Alaminos e Hijos Constructores S.L. de Motril (Granada), José Carlos Alaminos, que ha presentado un escrito ante el Banco de España denunciando lo que considera «malas prácticas bancarias» por parte de CajaSur, ha anunciado que este martes se encerrará en la sucursal que la entidad tiene en el barrio granadino de La Chana para «demandar una solución» para cada una de las familias afectadas por sus «impagos», que ascienden, según sus cálculos, a 2,4 millones de euros.
Según el constructor, CajaSur ha incumplido el sistema de pagos pactado para la ejecución de una obra que corresponde a un inmueble de 268 viviendas situado en la urbanización Medina Elvira de Atarfe (Granada), en la que han intervenido directa e indirectamente unas 250 personas que se encuentran en una situación económica «límite» ante los «impagos» que están sufriendo.
Por ello, ante la «desidia» y el «abandono» de CajaSur y ante la «falta de una respuesta acorde a la problemática planteada», el constructor y los afectados por esta situación han decidido encerrarse en la sucursal a partir de las 11,00 horas, según ha indicado Alaminos a Europa Press.
En el escrito remitido al Banco de España, el constructor señala que su empresa fue contratada para realizar el edificio mencionado a finales de 2006 por parte de una promotora domiciliada en Castellón, firmándose entonces una hipoteca a la promoción con CajaSur que permitiría su financiación.
No obstante, a finales de 2008 –cuando estaba «ejecutada el 50 por ciento de la obra»– «la promotora entró en una situación económica y financiera inviable» lo que «supuso la falta de pago de las certificaciones de obra emitidas por la empresa Alaminos e Hijos y «ralentizó» los trabajos.
Tras diversas negociaciones entre el promotor, la constructora y la entidad financiera, se suscribió un pacto ante notario por el que se modificaba el sistema de pagos de la obra, de modo que si se cumplía se garantizaba la financiación y «se aseguraba la imposibilidad» de derivar los fondos hipotecarios destinados al pago de esta promoción a otros fines distintos.
Este acuerdo, junto a las «promesas de la entidad dieron la seguridad necesaria» a la empresa constructora para continuar con las obras, ya que «a partir de ese momento se pasaría a cobrar mensualmente», explica el empresario. No obstante, las condiciones de pago supuestamente no se cumplieron, ya que los ingresos por parte de CajaSur sólo se hicieron durante los meses de enero, febrero y marzo de 2009.
Según denuncia el empresario, a partir de abril CajaSur interrumpió el pago de las certificaciones y dio «preferencia al pagaré pendiente del antiguo sistema de pagos y a los intereses por retrasos». La sospecha que trasmite al Banco de España el afectado es que la entidad no financia los pagarés pendientes a diciembre de 2009 con las disposiciones que seis meses antes hizo la promotora por las obras y tasaciones correspondientes a aquellos meses, sino «con la certificación del mes corriente, de modo que la entidad financiera termina pagando a costa del crédito hipotecario dos veces la misma obra».
A juicio del empresario, esta actuación es «abiertamente incorrecta» en el ámbito bancario y va en contra de lo pactado inicialmente entre las partes. A esta situación se ha añadido además la aparición en este tiempo de «un embargo judicial del crédito hipotecario de casi un millón de euros, a instancia de otro cliente de la entidad y que fue atendido por CajaSur».
En el escrito, Alaminos detalla la «realidad actual» del conflicto, que se traduce en que de los 38 millones de euros destinados a la ejecución de la obra, «a fecha de hoy, con el 90 por ciento de la obra ejecutada y tasada, la entidad financiera ha librado 32,3 millones de euros, de los que el constructor ha cobra 20,1 millones y «se le adeudan 2,4 millones» aparte de las retenciones.

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