GRANADA, 23 (EUROPA PRESS)
El Juzgado de lo Social número 4 de Granada ha declarado procedente el despido del anterior administrador de sistemas informáticos de la Empresa Provincial de Vivienda y Suelo (Visogsa) al considerar que este empleado incurrió en «transgresión de la buena fe contractual» al haber destruido el disco duro que contenía las copias de seguridad de la entidad correspondientes a enero, febrero, marzo y abril de 2009.
Por ello, el diputado provincial de Vivienda y Suelo, Francisco Rueda, ha censurado la actitud del PP en este asunto y ha reclamado a la oposición «responsabilidades políticas» por sus «mentiras y manipulaciones». «En política no vale todo», ha aseverado en rueda de prensa Rueda, quien ha criticado la «falta de respeto institucional en la que el PP se ha instalado haciendo permanentemente ataques contra la institución y contra la empresa pensando que esto le va a dar réditos políticos de cara al objetivo de instalarse en la Diputación que tiene el PP con su presidente, Sebastián Pérez, a la cabeza».
En la sentencia dictada al respecto, el tribunal considera probado que Visogsa comunicó el 16 de septiembre de 2010 a su entonces administrador de sistemas informáticos, «mediante burofax, telegrama y requerimiento notarial, acuerdo de despido disciplinario» por varias «faltas muy graves», como «haber destruido el disco duro» y «haber faltado a la verdad en relación con el contenido de las copias de seguridad correspondientes a los meses de mayo de 2009 en adelante».
Una vez recibida dicha comunicación de despido, el empleado presentó una denuncia judicial solicitando la nulidad del despido o, subsidiariamente, su improcedencia, aunque el tribunal rechaza estas pretensiones al considerar que sí se produjo «un incumplimiento grave y culpable del trabajador».
En este sentido, el juez indica en su sentencia, concretamente en sus fundamentos jurídicos, que el administrador de sistemas «incumplió la obligación de dar cuenta a la empresa de la incidencia acaecida en mayo de 2009 por avería del disco duro y, unilateralmente, decidió que se destruyere tal disco sin participarlo a sus superiores».
Al mismo tiempo, el juzgado rechaza que se hubiera producido el acoso moral denunciado por este trabajador. Así, pone de manifiesto que, «sin haber mediado antes queja alguna del trabajador demandante oficialmente tramitada, es a raíz de tener conocimiento acerca de que iba a ser despedido» cuando decidió emprender acciones legales.
NO HUBO ACOSO MORAL
En la sentencia señala además que «no toda actitud de tensión en el desarrollo de la actividad laboral puede merecer el calificativo de acoso moral». En este sentido, el tribunal se refiere a la «falta de los requisitos» que han de producirse para que exista dicho acoso: «unos objetivos, como son los de la sistematicidad, la reiteración y la frecuencia, y otros subjetivos, como son los de la intencionalidad y la persecución de un fin».
Según la carta en la que se comunicó el despido al administrador de sistemas, otro empleado de Visogsa presentó en junio de 2010, por registro de entrada, «un documento que relacionaba una serie de facturas» que, en total, ascendían a 102.635,73 euros, importe que este trabajador reclamaba a la empresa.
De acuerdo con la misma carta, tras comprobar que «las facturas no aparecían en los archivos» de la empresa y después de que «los superiores de dicho trabajador manifestaron que no procedía liquidación alguna», la Dirección Gerencia de Visogsa solicitó al administrador de sistemas «la emisión de un informe relativo a las copias de seguridad».
Fue entonces cuando, en julio de 2010, el responsable informático de la empresa «hizo referencia, por primera vez,» a un supuesto fallo eléctrico que habría derivado en la avería del disco, a través de un informe en el que decía que «el disco no se pudo recuperar» y trataba de justificar así su decisión de proceder «a la compra de uno nuevo y a la destrucción del fallido».
Un informe elaborado por un ingeniero informático externo a Visogsa recogió que la empresa cuenta con «las medidas de seguridad suficientes», por lo que el «pretendido fallo eléctrico» esgrimido por el administrador de sistemas «en modo alguno implicaría la pérdida de la información contenida en el disco referido, pudiendo ser rescatada por empresas especializadas, extremos todos estos conocidos sobradamente» por el responsable informático de la entidad.
«MENTIRAS FLAGRANTES DEL PP»
En este contexto, el diputado delegado de Vivienda y Suelo y consejero delegado de Visogsa ha recordado que «los consejeros del PP en Visogsa conocen perfectamente los hechos», ya que, según ha explicado, «el 7 de septiembre hubo un consejo de administración extraordinario en el que fueron informados exhaustivamente de los hechos».
Por ello, ha lamentado que el portavoz del PP en la Diputación, José Antonio Robles, se haya «dedicado en los últimos tiempos a sacar en los medios de comunicación mentiras flagrantes aduciendo que ya se habían declarado dos despidos nulos», algo que ahora se demuestra que «era falso».
Francisco Rueda ha declarado que «hoy sí hay dos sentencias, ambas favorables a Visogsa»: la relativa al referido despido procedente y otra en la que se ratifica la decisión de sancionar a otro trabajador con dos meses de suspensión de empleo y sueldo.
«El juzgado nos ha dado dos veces la razón», ha apostillado Rueda, quien ha recordado que la misión de Visogsa se resume en «defender el interés público y dar respuesta a las necesidades existentes en materia de vivienda».

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí