La modernización de almazaras (molinos de aceite) y entamadoras (industrias de transformación de aceituna de mesa) como plataforma tecnológica de futuro constituye la apuesta del sector olivarero, cuyo desarrollo debe contar asimismo con el apoyo de políticas que garanticen el desarrollo de la investigación, la promoción y la estructuración del sector. Esta es la principal conclusión de la I Jornada sobre Olivocultura, actividad que se ha celebrado en Guevéjar, dirigida a olivicultores de la zona y enmarcada en el Plan de Concertación de la Diputación de Granada.
La diputada delegada de Asistencia a Municipios, Francisca González Luján, ha asistido a este evento, que también ha contado con la presencia del alcalde de Gúevéjar, Juan Ruiz Leyva, y del delegado provincial de Agricultura de la Junta de Andalucía, Andrés Ruiz Martín.
Asimismo, esta jornada ha puesto de manifiesto el papel del cultivo de la aceituna como productor de servicios que permiten sostener el medio rural y, en consecuencia, prestar servicio a toda la sociedad, tanto rural como urbana. Es lo que se ha dado en llamar la multifuncionalidad, es decir, la concepción de este cultivo no sólo como productor de servicios que dan sostenibilidad al medio, sino también como productor de materias primas para la sociedad; es decir, considerando a los territorios olivareros y del sector oleícola en su conjunto, desde puntos de vista económicos, ambientales, sociales y culturales.
En esta línea se enmarca la nueva Ley del Olivar, cuyos objetivos pasan tanto por avanzar en la eficiencia de los territorios y del sector del olivar de forma equitativa y sostenible como por ser un instrumento esencial para el asentamiento de las personas, la generación de empleo y la cohesión social y territorial. También se pretende orientar los productos del sector hacia el mercado y dar estabilidad al mismo, además de aumentar la capacidad de respuesta ante los cambios de los mercados y los cambios tecnológicos, así como ante las amenazas climáticas.
De igual manera, la I Jornada sobre Olivocultura ha puesto de manifiesto la gran importancia que tiene para la provincia granadina el anteproyecto de la Ley del Olivar en Andalucía, que afecta a un número importante de familias y al empleo de las zonas rurales. En este sentido, cabe destacar la gran superficie destinada a este tipo de cultivo, que supera las 178.000 hectáreas y una producción superior a las 400.000 toneladas de aceituna, que se transforman en cerca de 100.000 toneladas de aceite en el más de un centenar de almazaras existentes en la provincia.
Su importancia económica coloca al olivar como el agrosistema más representativo y simbólico de Andalucía, al constituir la principal actividad en muchos pueblos granadinos. De hecho, en la provincia de Granada, las labores en el olivar generan una cifra cercana a los cuatro millones de jornales anuales, lo que lo configuran como un cultivo de enorme importancia para el mantenimiento de la población rural.Información facilitada por Diputación de Granada

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