Hoy, martes 16 de noviembre de 2010, a las 20 h., se inaugura la exposición «La caja de galletas» en la Sala de Exposiciones de la Casa- Molino Ángel Ganivet. Asistirán los dos hijos de Agustí Centelles, Sergi y Octavi Centelles Martí, y asistirá la Diputada de Cultura y Juventud, Mª Asunción Pérez Cotarelo.Esta muestra, que forma parte de los actos en conmemoración del Centenario de Miguel Hernández, permanecerá abierta del 16 de noviembre de 2010 al 16 de enero de 2011 en horario de lunes a viernes de 11 a 14 horas y de 18 a 21 horas. Los sábados de 18 a 21 horas.
LA HISTORIA DE LA CAJA DE GALLETAS
A comienzos del año 2008 responsables del Museu d»Art Contemporani de Barcelona MACBA preguntaron a los hijos de Agustí Centelles, Sergi y Octavi, si tenían alguna fotografía vintage (positivada sobre papel en el momento en que se realizó), para hacerla servir en una exposición sobre Barcelona. Ellos pensaron, de entrada, que la solicitud caería en saco roto pues su padre se llevó al exilio francés los negativos más comprometidos desde un punto de vista político y, no fue hasta 1976, cuando los recuperó y los volvió a copiar otra vez sobre papel, uno por uno. Esta certeza no impidió a Sergi y Octavi echar un nuevo vistazo por su amplio estudio fotográfico, viéndose, finalmente, gratamente sorprendidos, cuando, en un caja de galletas de la marca reusense Virginias, encontraron unos 800 negativos de imágenes que fueron tomadas en su época como fotoperiodista y, también, a la vuelta de su exilio.
El hallazgo de este tesoro no sólo dejaría satisfecho al MACBA sino, también, a futuras generaciones de historiadores, pues tendrían la posibilidad de visionar una gran variedad de fotografías que van, desde los hechos de octubre de 1934 en Cataluña, la Guerra Civil o las de personajes muy célebres, tales como los de futbolistas Kubala y Di Stéfano o el pintor Salvador Dalí.
Los hijos de Agustí Centelles piensan que en esta caja su padre guardó aquellos negativos que no sabía como clasificar durante los años en los que se dedicó a ordenarlos meticulosamente y, tras la muerte del fotógrafo en 1985, quedó olvidada en un rincón del nuevo estudio fotográfico que montaron en la misma Barcelona.
La Caja de galletas 2010 es el resultado de la revisión y estudio de una edición anterior, que lleva aparejada también la correspondiente ampliación de este nuevo fondo documental anexo a la vasta obra del gran fotoperiodista catalán, el cual no sólo la complementa, sino que ayudará a investigadores y curiosos en general, a profundizar en el conocimiento de la misma.
EL AUTOR Y SU OBRA
Agustí Centelles i Ossó, natural de Cataluña, nació en 1909 y murió en 1985 en la ciudad condal. Fue uno de los más destacados de los fotógrafos catalanes de la Guerra Civil, documentando plásticamente el ambiente de la España prebélica, la guerra fraticida desde el bando republicano y, además, dejó testimonio de la vida de los exiliados españoles en los campos de concentración franceses.
La producción fotográfica de Agustí Centelles se divide, nítidamente, en dos períodos: el Centelles fotoperiodista hasta el año 1939, momento en que concluye la Guerra Civil y nuestro autor sale, en septiembre, del campo de concentración para exiliados españoles de Bram (Francia); y el Centelles forzado a dedicarse a la fotografía industrial a partir de 1948, porque acusado previamente de haber sido masón, fue juzgado e inhabilitado como fotoperiodista para toda la vida. Estas dos grandes etapas de su vida se complementan con otras dos, que son, a su vez, una prolongación de las anteriores: una, que comenzó tras la muerte del generalísimo Franco en 1975, cosa que le permitió ir al año siguiente a Carcasona para rescatar los 9.000 negativos de paso universal que había dejado guardados cuidadosamente en la casa de un amigo, dando inicio a la explicación pública a través de conferencias y entrevistas de la historia de estas fotografías, al tiempo que las mismas constituían la prueba más tangible de que Agustí Centelles había sido un testigo excepcional de la realidad del país. La otra fase tiene lugar post mortem y comienza en 2008 cuando, de forma casual, sus hijos, Sergi y Octavi, descubrieron una antigua caja de galletas metálica que contenía los negativos de unas 800 fotografías.
Esta parte de la exposición tiene por objeto introducir a los interesados en la figura y obra de Agustí Centelles, lo que se hace a través de una síntesis fotográfica que intenta abarcar grosso modo la etapa profesional que dedicó al fotoperiodismo, la cual fue, sin duda, la que le consagró como una de las primeras figuras mundiales en este ámbito.Información facilitada por Diputación/Redacción

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